Mi?rcoles, 22 de agosto de 2007
Lamento que nuestro pa?s se haya ensuciado
de la pestilencia pol?tica que hoy hace podrir
la patria forjada por Duarte, S?nchez, Mella y Luper?n.

Lamento que las criadillas de nuestros hombres de armas
no sean ni siqiera la silueta
de las que pose?an Caama?o y Manolo.

Lameto que el rugir de los fusiles
y el tableteo de las ametralladoras
no apunten hacia las dianas corporales
de los mercaderes de la patria.

Lamento que el futuro de la naci?n descanse
en manos de malditos ap?stoles
del odio el terror y la maldad.

Lamento que la maleza del camposanto no cubra con sus peores hierbas
los cuerpos cobardes y traidores
de quienes pretenden tintar con esti?rcol
nuestra atemorizada democracia.

Lamento que el cielo azul
que con majestuosidad divina se sostiene
imponente ante las monta?as de las Manaclas, Niza?to y el Valle del Tetero
sea el mismo cielo que contraste con los colores,
blanco, morado y rojo
que hoy empa?an el sagrado manto
de la dignidad del pueblo Dominicano.

Obra de Luis Collado

Tags: República Dominicana, poesía, poema, Luis Collado

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