martes, 20 de julio de 2010

antitaurino

Hace muchos siglos, en el antiguo Imperio Romano, el circo romano era un acto de sadismo en el cual animales y humanos se enfrentaban a vida o muerte para saciar la sed de violencia de un graderío para ello cultivado, de un pueblo bélico y propagandista de sus hazañas de sangre.

Eso fue hace muchos siglos en la antigua Roma. Sin embargo, en otros países como España, México y alguno más donde este primero impuso a sangre y hierro su cultura y también su contracultura, en pleno siglo XXI aún se practica un atroz espectáculo en el "Circo Hispano", que tantos siglos después conserva la esencia, mentalidad y casi el mismo grado de progreso que en sus ancestros tuvieran los devotos del circo romano.

El progreso de los pueblos y el avance de la razón y la lógica ha ido llegando de manos de las nuevas generaciones de jóvenes, que con un grado intelectual y concientizador cada vez más notable y la fuerza vigorosa de sus gargantas y puños revolucionarios, han ido golpeando una y otra vez contra el muro de la discordia que separaba cultura y tradición de sentido común y humanizador.

Del mismo modo que terminó hace muchos siglos el circo romano, se comienzan a ver algunos atisbos que hacen presagiar que la lucha antitaurina, a la que la UNESCO ha dado la razón descatalogando la tauromaquia de la oferta cultural de nuestro país, puede comenzar a perder terreno en España de manera considerable. Muestra de ello son las cada vez más numerosas manifestaciones de rechazo que se vienen sucediendo en todos aquellos rincones de nuestro país (y fuera de él) donde, de manera cada vez más numerosa, grupos, multitudes de activistas de todas las edades y jóvenes esperanzados en un mundo más humano, arremeten contra el sadismo de la tortura animal. Sin embargo, una gran victoria es posible en Cataluña, donde el próximo 28 de julio, y a petición popular mediante recogida de firmas, el Parlamento Catalán decidirá si se prohiben definitivamente o no las corridas de toros.

Este acontecimiento, para muchos ya es un primer logro y motivación para seguir luchando por la abolición total en España, primero, y en el resto del mundo después. Sea cual sea el resultado, seguro que no será el único golpe contra la tauromaquia, sino que a partir de ahora, y más que nunca, se sucederán cada vez más fuertes y con mayores consecuencias hasta que sea derribado el muro de la sinrazón.

 

REVOLUCION_CHE, 20-07-2010.


Tags: tauromaquia, tortura, parlament, parlamento catalán, cataluña, corridas de toros, antitaurino

Comentarios
Publicado por Despistado
martes, 06 de septiembre de 2011 | 19:01

Es una pena qu no se hayan prohibido los san fermines, pobres animales.