Charter
es una empresa de origen Taiwanes, que inició sus operaciones en El
Salvador en el año 2002. Charter es la segunda empresa maquilera de las
mismas personas accionistas de la que antes era Mandarín, empresa que
cerro justo un año antes, 2001. Cerro de forma extraña, a la vez
despidió a todas sus empleadas, a gente del sindicato y no dio razones
lógicas para ello. Pero que, como he mencionado, posteriormente crean
CHARTER y reinician sus funciones nuevamente.
Ante esto, es
interesante recalcar que una empresa del área de las maquilas tiene
prerrogativas económicas durante 10 años, es decir, las empresas son
exoneradas de pagar impuestos durante un tiempo de 10 años, como medida
de fomento de la inversión extranjera. A raíz de esto, muchas empresas
deciden cerrar a los 8 años y posteriormente reactivar la producción
con otra razón social y otro nombre a fin de seguir manteniendo esos
beneficios y no pagar impuestos. En ese sentido ¿Vale la pena tener
empresas que viven del pueblo porque sus impuestos los pagamos la gente
trabajadora y que a cambio dan un misero trabajo? ¿Que le queda al país
con estas “inversiones”?
Las empresas tanto nacionales como
extranjeras han encontrado en El Salvador el paraíso maquilero, pues
poseen leyes a su favor, en aras del fomento de la inversión
extranjera, y lo han aprovechado para sacar la mayor ganancia a costa
de la gente salvadoreña. Ante esta situación tanto mujeres como hombres
decidieron organizarse y buscar alternativas y parar la voracidad de
las empresas, exigiendo sus derechos: mejoras salariales y laborales.
Sin embargo, la respuesta han sido despidos y represiones a los
sindicatos.

Para
entender esta situación y dejar al descubierto la permisividad del
gobierno salvadoreño con las empresas extranjeras es importante
recalcar, que El Salvador ha firmado los acuerdos de libre
sindicalización hasta el 29 de agosto de 2006, tras muchos años de
presión por parte de las organizaciones sindicales, que con gran
esfuerzo se crearon, el gobierno de El Salvador ratificó los Convenios
87, 98, 135 y 151 de la OIT, que garantizan el derecho de la gente
trabajadora de adherirse a un sindicato y realizar negociaciones
colectivas. Sin embargo, el Ministerio de Trabajo, ente encargada de
monitorear y de darle seguimiento, sigue siendo cómplice de las
represiones sindicales que se hacen contra las personas que intentan
organizarse en las maquilas para exigir sus derechos.
Nada mejor
que el caso CHARTER para ejemplificar lo que las empresas maquileras
están haciendo en El Salvador. En CHARTER se han dado una serie de
violaciones a los derechos laborales: despidos masivos que en su
mayoría son madres solteras, contratos flexibles por 3 meses e
irrespeto a éstos despidiendo a la gente antes del tiempo estipulado,
aumento de metas de producción, represión sindical.
En CHARTER
hay hasta la fecha solo 370 personas laborando; sin embargo, Patricia
Rivera, Secretaria 1ª de Conflictos, explica que hay menos gente de la
que reporta la empresa, además habla de los grandes despidos que se han
dado en la empresa, “Lo que ellos manifiestan es que hay 370 personas,
pero no son solo obreras y obreros sino que ahí también toman en cuenta
al personal administrativo: de oficina, pero en si la problemática es
que todavía a final del año pasado (2007) eramos aproximadamente
1,400 personas,
y ahora el enorme cambio a 370 personas, quierase o no han sido
despidos masivos y lo vemos también por la vía del atentado contra la
organización, porque en los primeros despidos que se empezaron el año
pasado, en su mayoría fueron afiliados, y en general si eran 50
personas las despedidas de esas 25 eran afiliadas al sindicato, osea
vemos, como les decimos a ellos que ni siquiera ellos están cumpliendo
con los acuerdos de la libre sindicalización, eso ya es un hecho con el
convenio de la OIT. La misma GAP la contempla en su Código de conducta,
en el que tiene un articulo especial de la libre organización. Ellos
mismos se contradicen”.

Se esta hablando de
1,030 personas despedidas,
en un período de un año, personas que se quedan sin ingresos, sin
seguridad social y sin indemnización. La empresa ha generado una serie
de incertidumbre y ha presionado al personal a fin de que se retiren
“voluntariamente”. La empresa subió al 150% sus metas de producción
para cada persona trabajadora, producción al máximo con el mínimo de
gastos posibles, todo esto se trata de un nuevo método de producción y
de evaluación en el que se ve en juego la bonificación de sus
empleadas, en ese sentido, todas las personas que no alcanzaran
globalmente 10 días de trabajo dando su meta (de 150%) y falta un día,
por cualquier razón, pierde lo ganado en todos los días trabajados y
por tanto obtiene menos dinero de la bonificación. Esto aunado a que el
Ministerio de Trabajo acepta y fomenta la conciliación, acepta y
recomienda que la persona trabajadora acepte el 50% de sus prestaciones
y renuncie al resto de sus derechos laborales.
Lo extraño está
en que CHARTER no tiene ni pérdidas financieras, (a la fecha CHARTER,
según el Registro de Comercio de El Salvador, ha incrementado sus
activos respecto del año 2005) ni han dado indicios de cierre. Sin
embargo se rehúsan, según el sindicato y el Comité Nacional Laboral, a
innovar y cambiar la maquinaría actual, tampoco accede a realizar más
contratos con otras empresas y marcas para producir otras variedades de
ropa, por lo tanto sigue dependiendo únicamente de la marca GAP,
haciendo los modelos más sencillos de esta marca que implica pocas
ganancias para la empresa y poco salario para la gente trabajadora. En
este sentido ¿Qué es lo que esta tramando esta empresa?
De
acuerdo a Sergio Chávez del Comité Nacional Laboral, lo que está
pasando en CHARTER no es un caso excepcional. Es una problemática que
está pasando en toda la maquila. En los últimos años se han reducido
los ingresos de las personas trabajadoras: les han bajado las
bonificaciones e incentivos, les han cortado el trasporte y les han
aumentado las metas, con esto el salario de las personas empleadas se
ha visto recortado un 27% a un 47%, en comparación a lo que ganaban
hace dos años. Además, CHARTER, es una empresa que esta funcionando con
una lógica empresarial poco clara, pues tiene una plantilla de 370
personas permanentes a las que les esta pagando un salario, durante un
tiempo en el que no hay mucho trabajo. Es decir, están dejando de ganar
lo que podrían ganar.
Fuente original: CHARTER, MANDARIN...: ¿Que nombre sigue después?Tags: El Salvador, CHARTER, Taiwan, Derechos Sindicales, Maquilas