Lunes, 07 de enero de 2008

Venezuela: Diccionario de eufemismos de la oposici?n progresista


James Petras
Rebeli?n
Traducido para Rebeli?n por S. Segu?


?En nuestra ?poca, el discurso y los escritos pol?ticos son en gran parte una defensa de lo indefendible (?) Por esta raz?n, el lenguaje pol?tico tiene que consistir en una serie de eufemismos, peticiones de principio y puras vaguedades a cu?l m?s brumosa. Esta fraseolog?a es necesaria si queremos poner nombre a las cosas sin por ello evocar im?genes mentales.?

George Orwell (i)



En este periodo posterior al refer?ndum celebrado el 2 de diciembre de 2007, el proceso pol?tico venezolano est? siendo objeto de un amplio debate en el que participan tanto los cr?ticos como los defensores de la v?a venezolana al socialismo. La extrema derecha y el Departamento de Estado de los Estados Unidos se centran exclusivamente en lo que ellos denominan ?reacci?n popular contra el autoritarismo y el programa radical del presidente Hugo Ch?vez? e intentan aprovechar esta ocasi?n para desacreditar al presidente, saboteando la iniciativa de Ch?vez (respaldada por Francia y la mayor parte de los gobiernos europeos y latinoamericanos) de negociar un intercambio de prisioneros entre la guerrilla FARC-EP y el gobierno de Uribe, en Colombia. Dos semanas despu?s del refer?ndum el gobierno estadounidense ha urdido una intriga en la que vincula al gobierno venezolano con un intento de financiaci?n de las elecciones presidenciales argentinas. Esta ofensiva propagand?stica de la derecha y EE UU no ha conseguido ning?n eco en Venezuela y el tiro les ha salido por la culata. Todos los aliados estadounidenses en Europa (con la excepci?n del Reino Unido) y Am?rica Latina (con excepci?n de M?xico y Chile) han repudiado los ataques estadounidenses contra Ch?vez.

El discurso pol?tico anti Ch?vez que s? tiene cierto eco en Venezuela y en el extranjero, especialmente entre progresistas, pol?ticos, activistas y profesores socialdem?cratas es el articulado por intelectuales venezolanos vinculados a algunas ONG, financiados por fundaciones extranjeras y que ostentan la calificaci?n de centro-izquierda.

Una lectura cr?tica de estos escritos de centro-izquierda revela una narrativa llena de eufemismos pol?ticos, emboscada en el lenguaje y la ret?rica de los movimientos sociales. Sin embargo, cuando se la analiza revela una hostilidad de base al an?lisis de clase y a la transformaci?n social. Tal como escribi? George Orwell, los intelectuales pol?ticos son maestros en eufemismos, y utilizan un lenguaje que oscurece el significado de una pol?tica reaccionaria: ?El lenguaje pol?tico est? dise?ado para hacer que las mentiras suenen a verdad y que el asesinato sea respetable, para dar una apariencia de solidez a lo que es s?lo puro viento.? (i)

Los ide?logos acad?micos de centro-izquierda venezolanos han desarrollado una gran maestr?a en el uso de un repertorio completo de eufemismos destinados a conseguir objetivos pol?ticos espec?ficos: unir a los tecn?cratas y progresistas partidarios del gradualismo, dentro del gobierno de Ch?vez, con la oposici?n liberal, a fin de bloquear cualquier tipo de transformaci?n social igualitaria de las relaciones de propiedad y la transici?n al socialismo. Como afirm? uno de los estadistas cubanos m?s ilustres, el ex ministro de Cultura Armando Hart, la batalla de ideas forma parte integral de la lucha por el socialismo.

Un primer paso para desenmascarar la ret?rica de centro-izquierda que encierra su narrativa antirrevolucionaria consiste en someter a un an?lisis cr?tico algunos de los principales eufemismos pol?ticos que utilizan para atacar al gobierno de Ch?vez y sus pol?ticas. Los eufemismos son abusos del lenguaje utilizados por acad?micos contrarios al presidente con el fin de oscurecer intereses y lealtades ideol?gicos y de clase.

Como ilustraci?n, he escogido para el presente escrito un ensayo de Edgardo Lander, destacado soci?logo venezolano y cr?tico de las tendencias revolucionarias existentes en el gobierno chavista. Su ensayo El proceso pol?tico en Venezuela entra en una encrucijada cr?tica (ii) es un excelente ejemplo del uso del lenguaje pol?tico para oscurecer las realidades pol?ticas, bas?ndose en eufemismos con el fin de ?dar una apariencia de solidez a lo que es s?lo puro viento.?

En este periodo post refer?ndum, los cr?ticos de centro-izquierda exigen un regreso al pluralismo, como ant?doto del autoritarismo. Aqu?, pluralismo es un eufemismo para designar la sociedad de clases (varias clases sociales = plural), en la que la clase capitalista domina el sistema el sistema electoral (partidos pluralistas = dominaci?n mediante la financiaci?n capitalista). El pluralismo es un eufemismo com?n utilizado por los acad?micos burgueses debido a su vaguedad y su abstracci?n, que oscurece asuntos como el sistema de propiedad y la concentraci?n de los medios de producci?n y comunicaci?n. En realidad, no hay nada plural en las democracias capitalistas, en t?rminos de poder y riqueza. La existencia de varias clases, pol?ticos y partidos en estas sociedades nos dicen poco o nada de las relaciones sociales, la concentraci?n de poder y la desigualdad de acceso al Estado.

Los acad?micos cr?ticos a Ch?vez hablan de independencia del banco central. Este vago y abstracto concepto evita que nos planteemos cuestiones como independencia respecto a qui?n o para qu? intereses o fines. Los bancos centrales que no est?n obligados a rendir cuentas ante las autoridades elegidas responden ante los mercados financieros o, m?s concretamente, ante los banqueros e inversores nacionales e internacionales. Es el caso evidente de casi todas las democracias capitalistas, en las que la selecci?n de los jefes de los respectivos bancos centrales se basa en sus v?nculos, historiales y estrechas relaciones de favor (confianza) con el capital financiero internacional. En cambio, un banco central sujeto al control de las autoridades elegidas puede estar influenciado por los votantes, la opini?n p?blica y los movimientos sociales en demanda de pol?ticas monetarias favorables.

Cuando estos progresistas ponen objeciones al creciente acceso de las clases populares al gobierno y a la p?rdida del monopolio de la clase media sobre las asignaciones presupuestarias del gobierno, recurren a hacer llamamientos a unas pol?ticas abiertas. A saber, volver a abrir las puertas de los creadores de las pol?ticas a los asesores acad?micos liberales y socialdem?cratas. Pol?ticas abiertas es un soniquete usado con frecuencia por el gobierno imperial de Estados Unidos cuando los intentos de cambio de r?gimen realizados por las ONG y las redes pol?ticas financiadas por sus fundaciones se frustran por una m?s atenta vigilancia frente a sus operaciones desestabilizadoras. La pregunta que los cr?ticos acad?micos evitan es la siguiente: ?abiertas para qui?n y para qu? intereses pol?ticos? En el caso de Venezuela, la aut?ntica falta de apertura es en gran medida funci?n del control monopolista de m?s del 90% de los medios de comunicaci?n electr?nicos e impresos y del predominio ideol?gico de los acad?micos de la oposici?n en las universidades y las aulas p?blicas y privadas (incluyendo aqu? la Universidad Central de Venezuela.) Tenemos en cambio que durante la d?cada chavista han florecido sindicatos, asociaciones empresariales y movimientos de la sociedad civil de todas las tendencias, en lo que es probablemente la m?s vibrante expresi?n de pol?ticas abiertas del hemisferio occidental.

As? pues, en estas condiciones, ?qu? significa la exigencia de pol?ticas abiertas? Es simplemente una ?defensa de lo indefendible?, el mantenimiento de un control monopolista privado de los medios de comunicaci?n contra cualquier intento de extender y profundizar el acceso popular a estos medios y su control por el pueblo. Los acad?micos progresistas no pueden afirmar abiertamente: ?No democraticen los medios de comunicaci?n, mantengan el derecho de los grandes conglomerados privados a controlar los medios de comunicaci?n, incluyendo el derecho a incitar al golpe militar y defenderlo cuando se produzca.? En lugar de esto, recurren a varios eufemismos como el de pol?ticas abiertas, desarmando en la pr?ctica al gobierno popular y socavando sus intentos de abrir el acceso de los medios de comunicaci?n de masas a las clases populares y sus intereses.

Una de las formas m?s insidiosas de los intentos estadounidenses, europeos y de las clases dominantes venezolanas para socavar los movimientos aut?nomos de masas es la financiaci?n, formaci?n y proliferaci?n de las equ?vocamente autodenominadas organizaciones no gubernamentales (ONG). Los acad?micos progresistas cr?ticos del gobierno democr?ticamente elegido de Ch?vez prestan o?do e imitan la ret?rica de las ONG, acusando a Venezuela de falta de participaci?n popular y de desalentar el debate abierto y democr?tico.

Los cr?ticos acad?micos progresistas nunca prestan atenci?n al hecho an?malo de que los l?deres de las ONG no hayan sido en ning?n caso elegidos; de que sus propuestas de financiaci?n en los pa?ses en que act?an nunca se debatan o se voten por los autodesignados beneficiarios; y de que modelen sus actividades para inducir a los donantes de las ?lites extranjeras a financiar sus salarios en divisas y sus veh?culos todoterreno, sus ordenadores port?tiles y sus secretarias de plantilla. Los mayores enemigos de la responsabilidad democr?tica son las ONG que nunca est?n sujetas a cr?ticas o son siquiera mencionadas en los pol?micos escritos de los citados cr?ticos acad?micos progresistas sobre el proceso pol?tico venezolano. La apabullante influencia y proliferaci?n de ONG no es un elemento sin importancia de los procesos pol?ticos, y menos a?n en Venezuela. En todo el mundo hay m?s de 100.000 ONG que reciben m?s de 20.000 millones de d?lares/euros de sus centros imperiales.

A diferencia de las autodesignadas ONG y de sus l?deres y asesores acad?micos progresistas, el presidente Ch?vez ha consultado al electorado en una docena de ocasiones en elecciones libres y abiertas. Sus programas se financian con los impuestos de los contribuyentes venezolanos y est?n sujetos a la aprobaci?n o el rechazo de los legisladores elegidos. Los acad?micos progresistas en lugar de expresar abiertamente sus objeciones al creciente apoyo masivo radical y organizado y de debatir los programas socioecon?micos del presidente Ch?vez, hacen uso de eufemismos sobre el estilo plebiscitario de gobernaci?n, olvidando sus propias autoritarias lecciones dictadas en las aulas, acogidos por administradores elegidos por una camarilla de catedr?ticos con puesto vitalicio.

Algunos de los eufemismos m?s utilizados por los acad?micos progresistas son los siguientes antiestatismo, sociedad civil y econom?a de mercado.. Para ellos, el estatismo evoca y va unido a una poderosa estructura vertical no responsable, que oprime y empobrece al pueblo y que s?lo rinde cuentas a arbitrarios bur?cratas. Si bien no cabe duda de que algunos organismos estatales venezolanos son ineficientes y no consiguen llevar a cabo los programas del gobierno (en particular, las pol?ticas redistributivas), tambi?n es innegable que las pol?ticas fiscal y de propiedad p?blica, en particular la pol?tica energ?tica, ha generado un incremento en la financiaci?n de los servicios p?blicos (salud, educaci?n y distribuci?n de alimentos) para el 60% de los venezolanos de m?s bajos ingresos. La oposici?n al estatismo re?ne en una extra?a amalgama a liberales autoritarios de extrema derecha (Hayek, Friedman), neoliberales socialdem?cratas (Blair, Giddens, Lula, Sarkozy y sus seguidores venezolanos) y anarquistas libertarios. Las principales fuentes de financiaci?n de los think tanks, las publicaciones y las investigaciones de los cr?ticos del estatismo son la Fundaci?n Ford, la Fundaci?n Ebert y una sopa de letras de acr?nimos de otras instituciones de las clases dirigentes.

La demonizaci?n del Estado es lo que re?ne a los ide?logos de extrema derecha y de centro-izquierda. En el nombre de la libertad antiestatista, puede florecer la voraz, irrestricta y desregulada actividad de los monopolios privados nacionales y los bancos y corporaciones multinacionales. El Estado es la ?nica instituci?n potencialmente capaz de contrarrestar, controlar y hacer frente a las gigantescas empresas privadas. La cuesti?n fundamental no es el antiestatismo sino la naturaleza de clase del Estado y su rendici?n de cuentas ante la mayor?a del pueblo trabajador.

De todos los conceptos manejados por los acad?micos progresistas antiestatistas cr?ticos del presidente Ch?vez, el de sociedad civil es el m?s hueco, como por ejemplo en la expresi?n ?apoyo a la sociedad civil contra el Estado.?

Sociedad civil es un eufemismo para sociedad de clases. Es un concepto que oculta las divisiones de clase fundamentales, las organizaciones de clase en conflicto y las relaciones de explotaci?n. Los acad?micos progresistas han adoptado una versi?n corrompida de los Cuadernos de la c?rcel, de Antonio Gramsci, que la censura fascista entonces imperante obliga a leer entre l?neas, para afirmar la existencia de una sociedad civil homog?nea ?sin clases sociales? opuesta al Estado (opresor).

En Venezuela, la sociedad civil dista de ser homog?nea, como evidencian sus profundas divisiones de clase, polarizaci?n pol?tica y cisma entre las capas populares mayoritarias que apoyan al Estado (dirigido por Ch?vez) y las clases superiores. El discurso de la sociedad civil es un artefacto ret?rico utilizado por los bur?cratas de las ONG y las ?lites acad?micas progresistas destinado a camuflar su propia pr?ctica de colaboraci?n de clase, su apoyo al capital privado contra la propiedad p?blica, y que est? tambi?n destinado a atraer grandes donaciones de sus patrocinadores de los centros imperiales.

Uno de los eufemismos m?s comunes es la referencia, por parte de los cr?ticos progresistas y socialdem?cratas de Ch?vez, a la econom?a de mercado. Se trata de otro intento de ?dar una apariencia de solidez a lo que es s?lo puro viento.? Los mercados han existido desde hace algunos miles de a?os en todo el mundo bajo una gran variedad de sociedades y econom?as: desde la tribal al capitalismo monopolista, pasando por la sociedad esclavista, feudal, mercantil y de capitalismo competitivo. Hay mercados locales basados en los peque?os productores y mercados mundiales dominados por menos de un millar de corporaciones e instituciones financieras transnacionales. El t?rmino econom?a de mercado evoca falsas im?genes de un pasado, que nunca existi?, de transacciones entre productores/naciones realizadas en un plano de igualdad. La econom?a de mercado realmente existente est? dominada por enormes monopolios multimillonarios, que compiten y cooperan entre s?, y que penetran en todas las econom?as no reguladas. El poder de estos conglomerados y la explotaci?n que realizan solo puede contrarrestarse mediante estados nacionalistas o socialistas, responsables ante los movimientos organizados de clase y la planificaci?n centralizada. Todo debate honesto y verdadero debe plantear la cuesti?n de las estrategias econ?micas y el papel del Estado y del mercado en un contexto hist?rico-mundial apropiado: el capital imperial, el Estado nacional, los movimientos sociales y las instituciones de clase.

Cuando se debaten en serio asuntos de participaci?n y democracia, es preciso prestar atenci?n no s?lo a los Estados sino tambi?n a las asociaciones que influyen en la sociedad. En su discurso, los te?ricos progresistas no hacen menci?n de la pluralidad de asociaciones, organizaciones c?vicas, conglomerados de medios de comunicaci?n, partidos tradicionales y sindicatos autoritarios, no participativos y dominados por las ?lites empresariales. Sus l?deres son elegidos repetidamente (a veces de por vida) sin disidencia o competici?n, y sin consultar a sus bases.

Los acad?micos progresistas, adem?s de ignorar la estructura vertical y profundamente autoritaria de las instituciones dominantes en la sociedad civil, ni siquiera plantean la cuesti?n de si esta pluralidad de instituciones de la ?lite dictatorial es compatible con la democracia. La ceguera anal?tica y moral de los acad?micos progresistas ante la dominaci?n, profundamente enraizada, en materia de cultura, econom?a y sociedad por parte de las ?lites antidemocr?ticas, les impide ver la otra cara de la moneda de su preocupaci?n unilateral por las instituciones p?blicas elegidas y los partidos pol?ticos, los sindicatos y las asociaciones de barrio favorables a Ch?vez,

La arraigada falta de claridad de los cr?ticos del presidente y los exponentes de la ideolog?a liberal est? ?ntimamente relacionada con su propio convencimiento de que si se expresasen con claridad y precisi?n quedar?a en evidencia su defensa de los mercados capitalistas; su oposici?n al estatismo, como oposici?n a la propiedad p?blica; su apoyo a las instituciones elitistas autoritarias, a guisa de defensa de la sociedad civil; y su oposici?n al apoyo masivo de las iniciativas radicales de Ch?vez, oposici?n que enmascaran bajo el concepto de autonom?a popular.

Los m?todos de los cr?ticos acad?micos progresistas son tan reveladores de su reaccionaria actitud pol?tica como sus lealtades de clase, apenas encubiertas. Utilizan un microscopio para detectar los fallos en el tejido de los movimientos sociales, los votantes y las pol?ticas pro Ch?vez, y un telescopio para describir la flagrante intervenci?n y colaboraci?n a gran escala y largo plazo del Estado imperial estadounidense y sus aliados venezolanos.

Las exigencias liberales van dirigidas unilateralmente a una de las partes del proceso pol?tico. Se critica agriamente a las organizaciones chavistas, pero no a los estudiantes y profesores financiados por los organismos estatales de EE UU. Parece como si los acad?micos que aceptan financiaci?n del National Endowment for Democracy (iii) no debieran tener que repensar cr?ticamente su colaboraci?n con una potencia imperial extranjera empe?ada en destruir las instituciones democr?ticas. Los cr?ticos acad?micos progresistas utilizan an?cdotas subjetivas y chismosas, y no hechos p?blicos verificables, para fomentar su animadversi?n a Ch?vez. Especulan sobre la ambig?edad presidencial en relaci?n con el resultado del refer?ndum, en lugar de escuchar y observar el reconocimiento inmediato y expl?cito del presidente Ch?vez de su derrota en el refer?ndum.

El lenguaje pol?tico del eufemismo tiene por objeto hacer que las mentiras suenen a verdad, que la explotaci?n a manos de la clase dominante parezca respetable y que la ret?rica liberal-democr?tica tenga apariencias de solidez. Este breve inventario de eufemismos tiene por objeto desenmascarar las ideolog?as de un antichavismo light y estimular el avance del socialismo venezolano.

* * *

1. George Orwell, Politics and the English Language (1946), en Selected Writings, Heinemann Ed. Books, Londres 1958
2. V?ase Rebeli?n (23.12.2007) (N. del T.)
3. National Endowment for Democracy (NED), organizaci?n semigubernamental estadounidense creada en 1983 por el gobierno de Reagan. Tiene un amplio historial de interferencia pol?tica en otros pa?ses, a fin de imponer reg?menes favorables a EE UU. (N. del T.)


Noticia relacionada:
El proceso pol?tico en Venezuela entra en una encrucijada cr?tica

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=60884

Tags: George Orwell, oposición, progresista, Caracas, Hugo Chávez, eufemismo, capitalismo

Comentarios
Publicado por vvv
Mi?rcoles, 30 de enero de 2008 | 17:04
Orwell fue uno de los mas implacables criticos de los comunistas, fue censurado hasta la saciedad por los britanicos, a quienes los rusos (segun los ingleses) demasiado cercanos, representaban un peligro mortal. Concluyendo que no se les debia tentar, ni criticar. el mismo Orwell se burlaba agresivamente de esta actitud del gobierno ingles.

Este senor lo que esta diciendo, es que orwell es centro izquierda! basandose en un dicho, que es mas aplicable, en realidad, a los politicos en general que a un grupo, que "ostentan el titulo de centro-izquierda" en particular. Este articulo, se acerca mas a un estudio retorico, de como se puede tergiversar las ideas del pobre orwell, que a un analisis de ideas o de politica. La pobreza del articulo radica en que solo recoge lo que le conviene de la ideologia de orwell (una frase) que el todo ideologico de su pensamiento.

Eufemismos le dieron el poder, Napoleon, Hitler, Chavez, Franco, Stalin, Castro, etc.
Publicado por Despistado
Lunes, 26 de mayo de 2008 | 18:29
Muy buen comentario, lo raro es que a?n no te lo hayan levantado
Publicado por Despistado
Lunes, 26 de mayo de 2008 | 18:49
Muy buen comentario, lo raro es que a?n no te lo hayan levantado