jueves, 20 de diciembre de 2007

La cosecha de la vergüenzaTrabajo Esclavo que avergüenza a los Estados Unidos. Ésta fue la imagen que aparecio en la portada principal del rotativo británico, The Indepent (El Independiente) publicada el día 19 de diciembre del 2007. El artículo escrito por el periodista Leonard Doyle, recoge el relato de tres trabajadores inmigrantes mantenidos en cautiverio, brutalizados a golpes y encadenados por sus empleadores por mas de un año. Los trabajadores ilegales quienes lograron escapar a través de la rendija de un ventilador ,al parecer de la caravana, donde se les mantenían prisioneros; lograron encontrar refugio en un santuario un domingo por la mañana. Los tres ex prisioneros esclavos mostraban golpes alrededor de la cabeza y el resto del cuerpo. Uno de los trabajadores que se dedicaba a recoger fruta y verdura, presentaba una grave herida aun abierta producida con cuchillo en uno de sus brazos. De acuerdo al artículo del independent, la policía se enteró que uno de los trabajadores había sido sido encadenado de sus brazos en la espalda, durante las noches para prevenir que se escapara. Los esclavos inmigrantes no solo fueron forzados a trabajar en condiciones sub-humanas, si no también forzados a caer en una deuda, al tener que pagar por la mala alimentación que se les daba mientras se encontraban en cautiverio, asi como a pagar $5 por el uso del agua para bañarse y pagar la "renta" por el lugar donde eran encerrados por las noches despues de regresar de sus labores.

De acuerdo a la descripción de documentos presentados en los tribunales, los inmigrantes fueron forzados a golpes para trabajar en las granjas de la Florida, asi como también en el norte y sur del estado de Carolina. Los detectives que han seguido el caso, descubrieron el paradero de otros 11 inmigrantes que han sido forzados con brutalidad a trabajar en contra de su voluntad, en algunas granjas de la Florida. Los once inmigrantes fueron encontrados en un bungalow abandonado esta misma semana. La operación de trabajo esclavo ha sido llevada a cabo por los Navarettes, una conocida familia de esa área.

Los trabajadores esclavizados por mas de un año por los Navarettes, estuvieron trabajando en condiciones de extremo calor, algunas veces por siete días, condicionados a vivir en la parte trasera de la caravana en el cual fueron obligados a vivir; forzandolos dormir sobre decrepitas cobijas en medio del costado de un terreno lleno de basura en la que se encontraba estacionada dicha "celda-caravana". De acuerdo a uno de los testimonios escuchados en la corte, uno de los trabajadores esclavos enfermó, y al no querer ir a trabajar, Cesar y Martín Navarettes lo golpearon y patearon, al grado de hacerlo escupir sangre por la boca, posteriormente lo montaron en el camión para llevarlo de forma forzada a trabajar.

Por otra parte, se revelaron que los trabajadores esclavos fueron forzados a pagar una renta de $20 a la semana por dormir en la caravana que era cerrada por las noches. Sin servicio de letrina, los esclavos por tenían que orinar y defecar en una de las esquinas del vehículo estacionario en el que se encontraban prisioneros.

Los trabajadores tenían que pagar $50 a la semana por la comida, un plato de arroz con frijoles, y un pedazo de carne cada dos semanas si tenían suerte. Dentro de la caravana en la que eran encerrados era compartida con otros 15 inmigrantes, lo cual hace la suma exhorbitante de una renta de $2,400 al mes, más de lo que se paga por la renta de un pie cuadrado por un apartamento de la ciudad de Nueva York.

Esta historia de esclavismo y abuso en los campos agrícolas de zona sub-tropical de la Florida, parece haber conmocionado un poco al mostrar el poco respecto a los derechos humanos en Estados Unidos y sobretodo por exponerse esto al resto de los países.

De acuerdo al artículo, entre los meses de mayo a diciembre, la Florida produce virtualmente la producción total de tomates, verduras y frutas tropicales que son recogidas y vendidas a los grandes supermercados para ser servidas en los mejores restaurantes, se considera que son esto contribuye a la producción de toneladas de comida rápida que se vende en los supermercados.
Sin embargo, las condiciones laborales de la industria agrícola se mantiene sobretodo de la explotación forzada laboral. Cerca de diez mil hombres, mujeres y niños son excluidos de las leyes laborales estadounidenses; y no se les es permitido crear uniones sindicales para protegerse y obtener mejores condiciones salariales, por las leyes que se han mantenido por 30 años.

El artículo de Leonard Doyle, hace un recordatorio de los llamados para ayudar a mejorar las condiciones salariales de los trabajadores agrícolas presentadas por el ex-presidente Jimmy Carter, las cuales no han sido escuchadas hasta ahora, sin embargo, pueden existir esperanzas de introducirse algunos cambios, si los candidatos Demócratas Barack Obama y John Edwards ganaran la batalla en el estado de la Florida.

Actualmente, los trabajadores del campo, ganan cerca de $200 por semana, como parte del des-regulado sistema designado para mantener bajos precios de la comida en el consumo de platillos de las obesas familias estadounidenses que ahora se incrementa.
Los inmigrantes que en su mayoría Latinoamericanos, provienen sobretodo de México, (seguro que también de Centroamérica) forman parte de la cadena de explotación y abusos, sobretodo como victimas de esa cadena. Se les paga 45 centavos de dólar por llenar cada contenedor con tomates que alcanza el peso máximo de 32 libras. Un trabajador agrícola tiene que lograr recoger cerca de media tonelada de tomate para lograr alcanzar el salario mínimo, lo cual es una tarea imposible.
Son tan malas las condiciones laborales y de vida, que el departamento de trabajo muy conocido por sus simpatías para no monitorear el trabajo esclavo, considera a estos sectores laborales como una fuerza laboral en condiciones estresantes.

El Estado de la Florida, tiene un largo historial de explotación de inmigrantes, en las granjas donde no existe, para los trabajadores ilegales, protección alguna de la leyes. Estas condiciones no han cambiado mucho desde 1960, desde que el periodista Edward R. Murrow mostró por primera vez, la cosecha de la vergüenza, a través de un programa televisivo en el que se mostraba las condiciones deplorables de trabajo y la vida de los trabajadores que les colocan los platos de comida en sus mesas. Las palabras de Murrow: “Nosotros teníamos nuestros propios esclavos, ahora justamente los rentamos”, son palabras que aun resuenan en los Estados Unidos; un país de origen inmigrante, sin moral y sin vergüenza en un plato de comida.






Notas de referencia:

- Slave labour that shames America

- The exploited: 'You work so hard to end up earning hardly anything

Tags: Inmigración, esclavismo, abusos laborales, Derechos Humanos

Comentarios
Publicado por Despistado
lunes, 03 de agosto de 2009 | 16:05
Fumador