miércoles, 03 de octubre de 2007

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Fecha de caducidad

Se trenzan los halos de luz
a través del ventanal del olvido,
a horas tempranas, en ocaso azul,
en el viejo camastro del reloj detenido.

Ahí, sobre la mesa, quedó Rosita petrificada
con mirada luminosa y sonrisa perenne;
ahí sobre la mesita, la vida quedó posada,
arañando recuerdos inertes en un mundo irreverente.

Qué infértil surcó la tierra entre los callos de sus manos,
qué fatal vistieron de soledad la paciencia y el desamparo,
qué poco perdonaron los años, antaño de ensueño y ahora silenciados,
qué negocio tan vil y descarado el hacer de Tomás moneda de cambio.

Cuánto pesa el alma dormida y el aire espeso que llega silbando
como inmortal nana de cuna para difunto temprano,
pero poco pesa la conciencia entregada y el sabor añejo del viejo exiliado,
como graznido de ave deshonesta en podrido día de verano.

Qué poco queda a Tomás para estrechar a Rosita de nuevo entre sus brazos,
qué poco queda a Tomás para despertar de vitalidad saciado;
qué poco queda a la inconciencia para envejecer sin atino ni amparo,
qué poco sabor a gloria y cuanta carroña esperando.


Kike Sánchez, a 09 de julio de 2005

Tags: fecha, caducidad, anciano, vejez, familia, muerte, vida

Comentarios
Publicado por Despistado
jueves, 04 de octubre de 2007 | 3:09
eres un artista pekeño.
Publicado por Edilger
viernes, 05 de octubre de 2007 | 20:54
"Cuanta carroña esperando"...

Mi experiencia como Trabajadora Social me ha enseñado que la edad mas difícil es la senil, y más aún cuando, vez a los hijos, a los nietos partir y quedar solos...
por qué si alguien se esforzó toda una vida por cuidar de otros, no se le retribuye con el mismo afán y la misma pasión desmedida? ¿Es que acaso ese ser ya pasó de moda? pues así parece.
Mucho sucede en las familias latinamericanas, sin ánimos de generalizar, que el anciano "huele a viejo", a antaño... resulta un peso, una carga... entristece saber que con los años seremos un obstáculo para los hijos... y que piden ellos a cambio?? Fácil, saber que queda cuando el viejo ya no este.... pasar a ser la "carroña" que espera a su presa...

Es un tema con un gran sentido social, que toca y trastoca todos los ricones del cuerpo... haciendonos ver, que todos estamos encaminados hacia allá... y que podríamos ser esa "silla vieja" en el rincón del olvido...