Martes, 02 de octubre de 2007
Hola Revoluci?n Che.

Aca les traigo una rese?a de un Poeta Latinoamericano nacido en Guatemala. Antes que nada traer a colaci?n una rese?a bibliografica de este poeta Guatemalteco para que ustedes lo conozcan y si lo conocen, lo recuerden.

Espero les agrade el poema que abajo les he dejado.




Otto Ren? Castillo

Otto Ren? Castillo nace en Quetzaltenango en 1936. En 1954 es exiliado a El Salvador por su oposici?n al golpe de estado contra Jacobo Arbenz perpetrado por la CIA y tropas mercenarias. En 1958 regresa a Guatemala. Entra a la Universidad de San Carlos a estudiar leyes y obtiene una beca para hacer estudios en la R.D.A. En 1959 inicia sus estudios en Letras en Leipzig, abandon?ndolos 3 a?os despu?s para ingresar a la Brigada Joris Ivens, grupo de cineastas, para la filmaci?n de cortometrajes sobre la lucha armada de liberaci?n de los pueblos latinoamericanos.

Regresa a Guatemala en 1964, compartiendo la militancia pol?tica con las actividades culturales. Dirige el teatro Experimental de la Municipalidad de Guatemala. En 1965 es capturado y mandado al exilio, pero las organizaciones revolucionarias lo nombran representante de Guatemala en el Comit? Organizador del Festival Mundial de la Juventud en Argelia. As?, recorre Alemania, Austria, Hungr?a, Chipre, Argelia y Cuba, donde permanece algunos meses.

En 1966 regresa clandestinamente a su pa?s para incorporarse a las guerrillas de las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) comandadas por C?sar Montes donde es nombrado responsable de Propaganda del Regional Oriental y responsable de Educaci?n del Frente Edgar Ibarra. En marzo de 1967 es herido en combate y capturado por las fuerzas antiguerrilleras del gobierno, y conducido junto con su compa?era Nora Paiz a la base militar de Zacapa donde despu?s de torturado y mutilado es quemado vivo del 19 al 23 del mismo mes.

Otto Ren? dej? tras de s? una excelente obra po?tica reconocida en su pa?s y en el extranjero. Entre los premios de poes?a que obtuvo podemos mencionar el premio Centroamericano de poes?a en 1955, el premio Aut?nomo en 1956 y el premio "Filadelfio Salazar" en 1958, ambos de la Universidad de San Carlos de Guatemala, y el premio Internacional de Poes?a en Budapest otorgado por la Federaci?n Mundial de Juventudes Democr?ticas en 1957

"Otto Ren? Castillo (1936-1967), poeta guerrillero capturado en la Sierra de las Minas con Nora Paiz, su amor, tambi?n combatiente, y quemados vivos el 17 de marzo de 1967, durante el gobierno de M?ndez Montenegro. De aquel combate seg?n se cuenta s?lo salv? la vida el legendario Pablo Monsanto. Vivi? 31 a?os. Dio a su pueblo su canto y su vida. ?Qu? m?s puede dar un poeta?"




1

Para que los pasos no me lloren,
para que las palabras no me sangren:
canto.
Para tu rostro fronterizo del alma
que me ha nacido entre las manos:
canto.
Para decir que me has crecido clara
en los huesos m?s amargos de la voz:
canto.
Para que nadie diga: ?tierra m?a!,
con toda la decisi?n de la nostalgia:
canto.
Por lo que no debe morir, tu pueblo:
canto.
Me lanzo a caminar sobre mi voz para decirte:
t?, interrogaci?n de frutas y mariposas silvestres,
no perder?s el paso en los andamios de mi grito,
porque hay un maya alfarero en tu coraz?n,
que bajo el mar, adentro de la estrella,
humeando en las ra?ces, palpitando mundo,
enreda tu nombre en mis palabras.
Canto tu nombre, alegre como un viol?n de surcos,
porque viene al encuentro de mi dolor humano.
Me busca del abrazo del mar hasta el abrazo del viento
para ordenarme que no tolere el crep?sculo en mi boca.
Me acompa?a emocionado el sacrificio de ser hombre,
para que nunca baje al lugar donde naci? la traici?n
del vil que at? tu coraz?n a la tiniebla, ?neg?ndote!


2

V?monos patria a caminar, yo te acompa?o.

Yo bajar? los abismos que me digas.
Yo beber? tus c?lices amargos.
Yo me quedar? ciego para que tengas ojos.
Yo me quedar? sin voz para que t? cantes.
Yo he de morir para que t? no mueras,
para que emerja tu rostro flameando al horizonte
de cada flor que nazca de mis huesos.

Tiene que ser as?, indiscutiblemente.

Ya me cans? de llevar tus l?grimas conmigo.
Ahora quiero caminar contigo, relampagueante.
Acompa?arte en tu jornada, porque soy un hombre
del pueblo, nacido en octubre para la faz del mundo.
Ay, patria,
a los coroneles que orinan tus muros
tenemos que arrancarlos de ra?ces,
colgarlos de un ?rbol de roc?o agudo,
violento de c?leras de pueblo.
Por ello pido que caminemos juntos. Siempre
con los campesinos agrarios
y los obreros sindicales,
con el que tenga un coraz?n para quererte.

V?monos patria a caminar, yo te acompa?o.


3

Peque?a patria m?a, dulce tormenta,
un litoral de amor elevan mis pupilas
y la garganta se me llena de silvestre alegr?a
cuando digo patria, obrero, golondrina.
Es que tengo mil a?os de amanecer agonizando
y acostarme cad?ver sobre tu nombre inmenso,
flotante sobre todos los alientos libertarios,
Guatemala, diciendo patria m?a, peque?a campesina.

Ay, Guatemala,
cuando digo tu nombre retorno a la vida.
Me levanto del llanto a buscar tu sonrisa.
Subo las letras del alfabeto hasta la A
que desemboca al viento llena de alegr?a
y vuelvo a contemplarte como eres,
una ra?z creciendo hacia la luz humana
con toda la presi?n del pueblo en las espaldas.
?Desgraciados los traidores, madre patria, desgraciados.
Ellos conocer?n la muerte de la muerte hasta la muerte!

?Por qu? nacieron hijos tan viles de madre cari?osa?

As? es la vida de los pueblos, amarga y dulce,
pero su lucha lo resuelve todo humanamente.
Por ello patria, van a nacerte madrugadas,
cuando el hombre revise luminosamente su pasado.

Por ello patria,
cuando digo tu nombre se rebela mi grito
y el viento se escapa de ser viento.
Los r?os se salen de su curso meditando
y vienen en manifestaci?n para abrazarte.
Los mares conjugan en sus olas y horizontes
tu nombre herido de palabras azules, limpio,
pata lavarte hasta el grito acantilado del pueblo,
donde nadan los peces con aletas de auroras.

La lucha del hombre te redime en la vida.

Patria, peque?a, hombre y tierra y libertad
cargando la esperanza por los caminos del alba.
Eres la antigua madre del dolor y el sufrimiento.
La que marcha con un ni?o de ma?z entre los brazos.
La que inventa huracanes de amor y cerezales
y se da redonda sobre la faz del mundo
para que todos amen un poco de su nombre:
un pedazo brutal de sus monta?as
o la heroica mano de sus hijos guerrilleros.

Peque?a patria, dulce tormenta m?a,
canto ubicado en mi garganta
desde los siglos del ma?z rebelde:
tengo mil a?os de llevar tu nombre
como un peque?o coraz?n futuro
cuyas alas comienzan a abrirse a la ma?ana.


Tags: Poesía

Comentarios
Publicado por REVOLUCION_CHE
Martes, 02 de octubre de 2007 | 15:18
Gracias por d?rnoslo a conocer, compa?ero. Me gust? el poemario, muy bueno.

Saludos.