Jueves, 16 de agosto de 2007
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Luis Posada Carriles, terrorista cubano aliado de la CIA norteamericana


Ponencia del representante legal del gobierno depara la extradici?n del terrorista Luis Posada Carriles. VI Cumbre Social por la Uni?n Latinoamericana y Caribe?a, 1ro de agosto de 2007. Caracas
Caso Posada Carriles en USA: Una prueba (m?s) de la impunidad del terrorismo de Estado
Jos? Pertierra
Cubadebate



El mundo dise?ado por el gobierno de los Estados Unidos est? al rev?s: los terroristas libres y los antiterroristas presos. Analicemos brevemente la conducta de Washington en torno al caso de Posada Carriles y a los cinco cubanos presos en los Estados Unidos desde el a?o 1998, Gerardo, Tony, Fernando, Ram?n y Ren?.

Lo ocurrido al avi?n civil cubano no es un misterio. Los propios cables de inteligencia desclasificados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) nos dicen claramente que tres meses antes de la voladura del avi?n sobre Barbados el 6 de octubre de 1976, la CIA le inform? a Washington que un grupo terrorista anticubano iba a ponerle una bomba a un avi?n de pasajeros cubanos. Sin embargo, Washington jam?s le inform? a La Habana de esta inminente amenaza a uno de sus aviones civiles.

Fue Luis Posada Carriles quien le dijo a una fuente de la CIA un mes antes de la voladura del avi?n que "vamos a golpear a un avi?n cubano". Washington tampoco le inform? a La Habana de esta amenaza.

Los planes para volar el avi?n cubano fueron cosechados y cultivados en una cumbre de organizaciones terroristas anti-cubanas en junio de 1976 en la Rep?blica Dominicana. De esa reuni?n nace la Coordinadora de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), una organizaci?n cuyo prop?sito era llevar a cabo acciones de sabotaje y terrorismo contra Cuba.

Sabemos que el terrorista Orlando Bosch lleg? a Caracas el 8 de septiembre de 1976, y que en el aeropuerto de Maiquet?a lo recibi? Luis Posada Carriles, quien inmediatamente le facilit? a Bosch su hombre preferido de confianza, el venezolano Hern?n Ricardo. Un confeso operativo de la CIA y de la DISIP, y el confeso autor material de la voladura del avi?n.

Ricardo reclut? a Freddy Lugo, otro confeso operativo de la CIA para que lo ayudara con la log?stica de Bosch en Venezuela y con los planes para volar al avi?n cubano. Posada Carriles y Orlando Bosch fueron los autores intelectuales del siniestro, y Hern?n Ricardo y Freddy Lugo los autores materiales?los que pusieron las bombas en el avi?n. Los cuatro se pusieron de acuerdo para comunicarse en clave. Le referir?an avi?n como ?el autob?s? y a los pasajeros como ?los perros?.

Lugo y Ricardo colocaron explosivos C-4 en el avi?n. Llevaban el C-4 en un tubo de pasta de diente Colgate y en una c?mara de fotograf?a. Abordaron el vuelo CU-455 en Trinidad a las 12:15 PM: en un avi?n que iba rumbo a Cuba v?a Barbados. Ricardo us? un nombre falso para abordar el avi?n. Los asesinos se sentaron juntos, en el centro de la nave.

Depositaron una de las dos bombas debajo del asiento de Freddy Lugo y la otra en el ba?o trasero del avi?n. Ambos desembarcaron del avi?n en Barbados. Cuando el avi?n despeg? de Seawell Airport en Barbados, a bordo iban 73 personas: 57 de ellos cubanos, 11 guyaneses y cinco coreanos. El promedio de edad de los pasajeros era de 30 a?os.

Entre los 57 cubanos iban 24 miembros del equipo de esgrima cubano, muchos de ellos jovencitos que acaban de ganar medallas de oro, plata y bronce en los juegos panamericanos aqu? en Caracas. Algunos llevaban puestas sus medallas.

Nueve minutos despu?s de despegar, la primera bomba explot? debajo del asiento que hab?a estado desocupado Freddy Lugo. La explosi?n caus? un fuego abordo y por los pr?ximos 10 minutos el piloto, Wilfredo P?rez, trat? de regresar el avi?n al aeropuerto de Seawell. Los pasajeros vivieron un infierno durante los ?ltimos minutos de sus vidas, ya que el avi?n se convirti? en un ata?d en llamas que el piloto desesperadamente trataba de controlar.

Pero la segunda bomba afect? el sistema de navegaci?n del avi?n, y a nave descendi? precipitadamente hacia una playa en Barbados llamada Paradise, donde se encontraban varios ba?istas. . ?P?gate al agua, Felo, p?gate al agua?, le grit? el co-piloto a Wilfredo P?rez, llam?ndolo por su apodo. La nave se estrell? en las aguas de Deep Water Bay antes de llegar a las arenas de la playa.

Solamente recuperaron 9 de los 73 cad?veres, y ?stos en pedacitos. No hubo sobrevivientes.

LAS EVIDENCIAS DEL TERROR

Inmediatamente despu?s de la voladura del avi?n, Hern?n Ricardo llam? desde su hotel a sus jefes en Caracas: Orlando Bosch y Luis Posada Carriles. Les dej? el siguiente mensaje a Posada con Marin?s Vega: ?Estamos en una situaci?n desesperante. El autob?s estaba lleno de perros. M?ndenos a alguien que pueda reconocer. Estar? esperando cerca en la helader?a cerca de la embajada por si acaso pasa algo y tenga que pedir asilo ah?.

Ricardo y Lugo, quienes hab?an regresado el mismo d?a a Trinidad, fueron arrestados esa misma noche en el hotel donde se hospedaban. Confesaron. Le contaron a Dannis Ramdwar, Comisionado de la Polic?a trinitaria, que les pagaron $25,000 para volar el avi?n. Dividido entre 73, quiere decir que cada vida vali? solamente $342.47.

(Para verificar las evidencias, consultar los siguientes documentos publicados por el Archivo de Seguridad Nacional, de la Universidad George Washington:

* http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB202/19761026_ramdwar.pdf
* http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB202/19761027_waterman.pdf
* http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB202/19761027_king.pdf
* http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB202/19761027_burroughs.pdf )

Hern?n Ricardo le dibuj? a la polic?a de Trinidad el detonador de las bombas, y le indic? como hizo para programar la explosi?n. Tambi?n le dibuj? un diagrama de la estructura pol?tica-militar de la organizaci?n terrorista anti-cubana llamada CORU. El diagrama detalla como la directiva y los operativos militares responden directamente al FBI y a la CIA.

A ra?z de las confesiones de Lugo y Ricardo en Trinidad, la polic?a en Venezuela arrest? a Posada y a Bosch en Caracas. Encontraron un arsenal en la oficina de Posada Carriles en Caracas, m?s el itinerario de los vuelos de Cubana Aviaci?n. Tambi?n un reporte escrito a mano por Hern?n Ricardo para Posada sobre entidades cubanas en Barbados, Colombia, Panam? y Trinidad. Entidades que hab?an sido bombardeadas por Hern?n Ricardo anteriormente. Los tribunales en Caracas condenaron a Lugo y a Ricardo a 20 a?os de c?rcel. Bosch sali? libre por su ?buena conducta? despu?s de varios a?os de prisi?n. Sin embargo, antes de que el tribunal pudiese dictaminar un veredicto en el proceso, en 1985 Posada Carriles se escap? de la c?rcel San Juan de los Moros en Gu?rico. Utiliz? por lo menos $50,000 para escaparse.

Quince d?as despu?s de haberse escapada de la c?rcel, sus c?mplices lo ayudaron a salir del pa?s. Lleg? a Aruba en bote y una semana despu?s a Costa Rica en avi?n. De ah? a San Salvador, donde inmediatamente comenz? a trabajar en la base militar de Ilopango, lado a lado con F?lix Rodr?guez, un operativo de alto rango de la CIA. Su responsabilidad era suministrarle armas a las Contras de Nicaragua. Armas que compraban a trav?s del narcotr?fico. Esta operaci?n llegar a ser conocida como el esc?ndalo de Ir?n-Contra.

Posada se pas? los pr?ximos a?os en Am?rica Central, trabajando con los servicios de inteligencia de El Salvador, Guatemala y Honduras.

Pero en la d?cada de los 90s, dirigi? su ira nuevamente hacia Cuba, una isla que luchaba para echar a andar la industria tur?stica para contrarrestar el desastre econ?mico despu?s del derrumbe del campo socialista. Desde su guarida en Centroam?rica, reclut? mercenarios guatemaltecos y salvadore?os para cometer actos terroristas en Cuba. Pusieron bombas en los mejores hoteles y restaurantes del pa?s: El Nacional, La Bodeguita del Medio, El Tropicana y otros. Una de las bombas mat? al turista italiano, Fabio DiCelmo.

Cuba sab?a que varias organizaciones anticubanas de Miami y New Jersey financiaban la campa?a de terror contra la industria tur?stica y que el autor intelectual era Luis Posada Carriles. Para tratar de lograr que el FBI arrestara a los terroristas, Cuba envi? a varias personas a los Estados Unidos con la tarea de penetrar las organizaciones terroristas.

LOS CINCO

Con evidencias m?s que suficientes para procesar a los terroristas, el Presidente Fidel Castro envi? a un emisario especial a Washington el 1ro de mayo de 1998. Llevaba una carta escrita de pu?o y letra del Comandante al Presidente Bill Clinton. El mensajero era Gabriel Garc?a M?rquez.

Garc?a M?rquez no pudo ver personalmente al Presidente Clinton, y despu?s de varios d?as esper?ndolo en el Hotel Washington de la Calle 14 en la capital, Garc?a M?rquez se junt? con el Jefe del Despacho de la Casa Blanca, Mac McLarty a quien le entreg? la carta del Presidente Fidel Castro. Garc?a M?rquez recuerda las palabras de McLarty al leer la carta: ?Tenemos unos enemigos en com?n: los terroristas?.

El Presidente Clinton envi? un equipo del FBI a Cuba para ver c?mo colaborar en la guerra contra el terrorismo. Cuba le entreg? al FBI las cintas de 14 conversaciones de Luis Posada Carriles, que lo comprometen como autor intelectual de la campa?a de terror contra Cuba y de las bombas de 1997 en La Habana. Tambi?n le entreg? 60 piezas de documentos con informaci?n sobre 40 terroristas de Miami, incluyendo sus direcciones y sus v?nculos con el terrorismo.

Cuba obviamente esper? que el FBI arrestara a los terroristas, pero en vez de hacer cumplir la ley y detenerlos asesinos, encarcelaron a Gerardo, Tony, Ram?n, Ren? y Fernando, los valientes luchadores contra el terrorismo que Cuba hab?a enviado para evitar nuevos cr?menes contra inocentes en la Isla. El FBI utiliz? la informaci?n proporcionada por Cuba no para arrestar a los terroristas, sino para ubicar a las personas que Cuba hab?a enviado a Miami para penetrar la red terrorista anticubana.

El Nuevo Herald report? que las primeras personas que fueron notificadas de los arrestos de los Cinco fueron los congresistas anticubanos Lincoln Diaz Balart e Ilieana Ros-Lehtinen.

Los Cinco fueron encausados de 26 cargos penales, y enjuiciados en Miami, una ciudad contaminada de prejuicios donde los condenaron, entre otras cosas, de conspiraci?n para cometer espionaje y conspiraci?n para cometer asesinatos. Gerardo recibi? una doble cadena perpetua. Tony y Ram?n una cadena perpetua cada uno. Fernando 19 a?os y Ren? 15.

Est?n cumpliendo sus sentencias en c?rceles de m?xima seguridad en diferentes estados del pa?s. Los Estados Unidos les ha negado visas a las esposas de Ren? y de Gerardo. Consecuentemente, ellos no han podido recibir visitas de sus esposas durante los ?ltimos ocho a?os, en violaci?n del derecho internacional.

Los Cinco apelaron los veredictos del tribunal de primera instancia en Miami. Un panel del tribunal de apelaciones dictamin? que el juicio en Miami hab?a ocurrido dentro de una ?perfecta tormenta de prejuicios? y desestim? el veredicto. Sin embargo, el 9 de agosto de 2006, por un voto de diez a dos, el plenario del tribunal desestim? la decisi?n anterior y reinstituy? las condenas, argumentando que los derechos constitucionales de los Cinco no fueron violados por el hecho de haberlos procesado en Miami.

A?n est?n pendientes varios temas por decidir. Estos incluyen determinar si hubo evidencia para demostrar que los alegatos de conspiraci?n para cometer homicidio y espionaje fueron suficientes para justificar las condenas que recibieron algunos de los acusados. Tambi?n est? por determinarse si las sentencias de cadena perpetua fueron excesivas de acuerdo con las reglas que gobiernan las sanciones penales en los Estados Unidos para ese tipo de delito.

Durante el proceso, los fiscales argumentaron varias veces ante el jurado que los Cinco hab?an ido a Miami para "destruir a los Estados Unidos". El Tribunal de Apelaciones todav?a tiene que decidir si estos alegatos de los fiscales, sin fundamento alguno, violaron el c?digo de conducta de los fiscales y preenjuiciaron al jurado ilegalmente.

Las autoridades federales les confiscaron a los Cinco antiterroristas cubanos m?s de 2.000 documentos, de los cuales ninguno era clasificado. Sin embargo, durante el proceso estos textos fueron arbitrariamente clasificados como secretos y los abogados defensores no pudieron revisar algunos de estos documentos. El Tribunal de Apelaciones a?n tiene que decidir si la fiscal?a viol? la ley que controla informaci?n clasificada y de esa manera impidi? la defensa de los acusados.

El abogado de Tony Guerrero, Leonard Weinglass, dijo que ?los Cinco no fueron enjuiciados por haber violado las leyes de los Estados Unidos, pero por haber expuesto a los verdaderos criminales. Al infiltrar la red terrorista de la Florida, demostraron la hipocres?a de la supuesta lucha de parte de Washington contra el terrorismo?.

LA FARSA LEGAL

Mientras que los Cinco luchadores contra el terrorismo siguen presos, Posada goza de su libertad en Miami.

En vez de extraditar o procesar a Posada Carriles por la voladura del avi?n, el gobierno de los Estados Unidos lo protege.

Venezuela pidi? su detenci?n preventiva con fines de extradici?n por la voladura del avi?n en mayo de 2005 y un mes despu?s, present? los documentos formales para la extradici?n. Hay 73 cargos de homicidio en primer grado pendiente contra Posada ante un tribunal penal en Caracas. Aunque la solicitud de extradici?n no ha sido desestimada, el gobierno de los Estados Unidos la ha desatendido.

En el ?nterin, Washington acus? a Posada Carriles simplemente de haber ingresado a los Estados Unidos de manera ilegal, como si el terrorista hubiese llegado a cosechar alcachofas en California.

Posada aleg? que no pod?a regresar a Venezuela, porque ser?a torturado en una c?rcel de Caracas. Uno de los episodios m?s vergonzosos en la historia de la jurisprudencia estadounidense ocurri? durante el tr?mite de inmigraci?n en El Paso. Los fiscales de Inmigraci?n le sirvieron le gui?aron un ojo al juez para que ?ste pudiera concederle a Posada protecci?n contra una posible deportaci?n a Venezuela.

Posada cit? a un solo testigo en apoyo a su pedido de acuerdo a la Convenci?n contra la tortura. Un supuesto experto sobre la situaci?n de derechos humanos en Venezuela, quien aleg? que era ?claramente probable? que Posada ser?a torturado por agentes cubanos en Venezuela. El testigo se llama Joaqu?n Chaffardet, amigo, socio y antiguo jefe de Posada en la agencia de inteligencia venezolana (DISIP) en la d?cada de los 70s.

No se les ocurri? a los fiscales de Inmigraci?n hacerle contra-interrogatorio a Chaffardet. El juez consecuentemente nunca se enter? que Chaffardet no era un testigo desinteresado y que estaba parcializado a favor de Posada.

La t?ctica de Inmigraci?n para proteger a Posada funcion?. El Juez William Abbott acredit? el testimonio de Chaffardet y determin? exist?a una ?clara probabilidad? que Posada fuese torturado si lo deportaba a Venezuela. Una calumnia, ya que no existe evidencia alguna que en Venezuela torturan a los presos. Son los Estados Unidos los que torturan a sus presos, como podemos ver con nuestros propios ojos en las fotos de los presos abusados y torturados por los soldados estadounidenses en las c?rceles de Abu Ghraib y Guant?namo.

Como que la decisi?n del Juez de Inmigraci?n era del agrado de la Casa Blanca, Inmigraci?n no apel? la decisi?n. Posada no puede ser deportado a Venezuela, aunque esa decisi?n no impide que pueda ser extraditado a Venezuela. La ley de extradici?n tiene prioridad a la ley de inmigraci?n. El caso que establece precedente es el del ex-dictador venezolano, Marcos P?rez J?menez, quien pidi? asilo en los Estados Unidos para evitar ser extraditado a Venezuela donde lo quer?an procesar por corrupci?n. El 19 de julio de 1963, el Tribunal de Apelaciones de Inmigraci?n dictamin? que el tr?mite de inmigraci?n juega un papel secundario al proceso de extradici?n y puede hasta innecesariamente entorpecer la extradici?n. Orden? que se suspendiera el tr?mite de inmigraci?n para determinar primero si la extradici?n procede. Si ?sta procede, los tr?mites de inmigraci?n se cancelan. P?rez-J?menez fue extraditado a Venezuela, y condenado en Caracas por corrupci?n.

La ley est? clara. La orden del Juez de Inmigraci?n no impide el proceso de extradici?n. Tanto el tratado de extradici?n con Venezuela, como la Convenci?n de Montreal para la protecci?n de la aviaci?n civil obligan a los Estados Unidos a extraditar o procesar a Posada Carriles por 73 cargos de asesinato. Es m?s, el Art?culo 7 de la Convenci?n de Montreal dice expl?citamente que el pa?s donde se encuentra el acusado est? obligado sin excepci?n alguna de extraditar o procesar en su territorio al terrorista.

Washington siempre quiso liberarlo, pero no lo pens? prudente pol?ticamente. En vez de extraditarlo o procesarlo, Washington decidi? enjuiciarlo por mentiroso. El 11 de enero de 2007, la Administraci?n Bush lo encaus? con 7 cargos de fraude inmigratorio. En vez de acusarlo de asesinato o terrorismo, lo acusan simplemente de haber mentido en un formulario de inmigraci?n.

EL DOBLE RASERO ES INSOSTENIBLE

?Qu? pensar?a el pueblo de los Estados Unidos si Pakist?n captura a Osama Ben Laden, y en vez de extraditarlo a los Estados Unidos como el autor intelectual del terrorismo del 11 de septiembre, Pakist?n lo acusa solamente de no haber pasado por una garita de inmigraci?n cuando ingres? al pa?s y de haberle ocultado a los oficiales los detalles de su forma de entrada?

Pero ni siquiera hubo seriedad de la fiscal?a con los cargos de fraude inmigratorio contra Posada. El 8 de mayo de 2007 la Jueza Kathleen Cardone dispuso la liberaci?n definitiva del terrorista desestim? todos los cargos.

Fue una causa legal que la fiscal?a jam?s deber?a haber presentado. La propia jueza Cardone dice en su decisi?n "el centro de este caso no es ?el terrorismo. Es el fraude migratorio. El terrorismo y la decisi?n de si un individuo debe ser o no clasificado como terrorista, descansa en la discreci?n de la rama ejecutiva" y agrega que no est? dispuesta a dar soluci?n a lo que califica en su dictamen como "una papa caliente" para el gobierno norteamericano.

La Jueza tambi?n hace hincapi? sobre el absurdo de que, de haber sido procesado por fraude y por mentir la condena m?xima de que habr?a sido acreedor el terrorista era de entre seis y doce meses de prisi?n, que ni siquiera habr?a cumplido, ya que le hubiesen acreditado el m?s de un a?o que llevaba preso.

Para mantenerlo preso, los Estados Unidos le habr?a bastado con aplicar su propia Ley Patriota y reconocer que la liberaci?n del terrorista "amenaza la seguridad nacional de los Estados Unidos o la seguridad de la comunidad o de cualquier persona" para impedir su liberaci?n.

La conducta del gobierno de los Estados Unidos en torno al caso Posada est? en abierta violaci?n de la Resoluci?n 1373 (2001) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que el mismo Presidente Bush promovi?, y tambi?n de la Convenci?n Internacional para la Represi?n de los Atentados Terroristas Cometidos con Bombas, que entrara en vigor el 23 de mayo de 2001, y la Convenci?n para la Represi?n de Actos Il?citos contra la Seguridad de la Aviaci?n Civil, que entrara en vigor el 26 de enero de 1973.

Posada anda libre en las calles de Miami, ciudad predilecta de muchos terroristas anti-cubanas. Un amigo m?o me cuenta que lo vio el otro d?a en cola, comprando mercanc?a en una tienda llamada Publix de la calle Coral Way en Miami.

Venezuela no descansar? hasta que Posada sea procesado por el asesinato a sangre fr?a de las 73 personas que iban a bordo ese avi?n de pasajeros hace tres d?cadas. El doble rasero con el cual la Casa Blanca combate el terrorismo es insostenible. No hay terroristas buenos y terroristas malos. Todos los terroristas deben ser procesados, para que rindan cuentas por los cr?menes que han cometido.

El poder militar sin justicia es terror, y el poder pol?tico sin justicia es tir?nico. El caso Posada Carriles, igual que el caso de los Cinco, muestra el verdadero rostro pol?tico del gobierno de los Estados Unidos: una tiran?a terrorista.

Fuente:rebelion.org
Publicado el 15-08-2.007

Tags: Pasada Carriles, CIA, terrorista cubano, terrorismo de Estado, Estados Unidos, atentado, bomba

Comentarios
Publicado por Despistado
Jueves, 16 de agosto de 2007 | 2:32
Desgraciadamente, los cubanos han picado ahi un poco de "tontos" al pensar que pq los democratas estuvieran en la Casa Blanca, el FBI haria lo que deberia hacer. No digo que no se debiera intentar, que eso esta bien. Pero no debieron fiarse del todo de la administracion estadunidense y haber retirado a los 5 agentes antes de dar la informacion. Ahora los 5 agentes estaran en la c?rcel todo el tiempo que la administraci?n, dem?crata o republicana, quiera.