Lunes, 13 de agosto de 2007
No es s?lo la prohibici?n del aborto: la agenda global de la derecha cristiana
Yifat Susskind
Znet

Tras la conmoci?n inicial causada por el reciente fallo del Tribunal Supremo que confirma la prohibici?n del aborto decretada por el Presidente Bush, ha llegado el momento de asumir la plena realidad de esta decisi?n. De acuerdo con el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecolog?a, que representa al 90% de los ginec?logos y toc?logos en los EE. UU., este fallo es nocivo para la salud de las mujeres. Pero la decisi?n del Tribunal afecta a muchas m?s cuestiones adem?s del derecho de las mujeres a poner fin a un embarazo de forma segura. Es as? porque el Tribunal Supremo de nuestros d?as es producto de la administraci?n Bush (el voto de los nuevos jueces Roberts y Alito fue decisivo); y la administraci?n Bush es un producto de la derecha cristiana. Todos los que han visto como la derecha cristiana recorta el acceso al aborto y la separaci?n entre iglesia y estado saben que la criminalizaci?n del aborto no es m?s que la punta del iceberg cristiano fundamentalista, y que su agenda tiene un alcance global.


Globalizando la guerra de la cultura

Hoy en d?a, la Regent, la universidad de m?s prestigio del ala abiertamente teocr?tica de la derecha cristiana, tiene a 150 ex alumnos trabajando en la administraci?n de Bush. La misi?n de su alma mater es ofrecer "un liderazgo cristiano para cambiar el mundo". Anular la sentencia Roe contra Vade [Hist?rica decisi?n del Tribunal Supremo en 1973 que legaliz? el aborto, N. T.] en los EEUU ha sido su preocupaci?n central, pero en cuanto misionarios que son, el campo de batalla de la derecha cristiana es el mundo entero. Los activistas de la derecha cristiana reconocieron hace a?os que no estaban ganando batallas decisivas en la "guerra de la cultura" nacional. Pero se dieron cuenta tambi?n de que la corriente dominante dentro del movimiento de las mujeres quedaba en su mayor?a fuera de los debates de pol?tica exterior. En comparaci?n con la pol?tica nacional, la pol?tica exterior era una zona libre de feministas, y as? pues la derecha cristiana irrumpi?.

Desde 2000, con uno de los suyos al fin en la Casa Blanca, los fundamentalistas religiosos han vuelto su atenci?n hacia la pol?tica exterior de EEUU como nunca lo hab?an hecho antes. Comenzaron all? donde empiezan todos los fundamentalistas religiosos: haci?ndose con el control de los cuerpos de las mujeres. Para ellos, la subordinaci?n de las mujeres es al mismo tiempo un microcosmos y una condici?n previa para el mundo que quieren crear. Y todos saben que una manera absolutamente segura de subordinar a la mujer es evitar que controle su fertilidad. Al fin y al cabo, si no puedes decidir si tener hijos o no, o cada cu?nto tiempo tenerlos, o ni siquiera con qui?n, ?qu? puedes decidir?

?sa es la raz?n por la que la primera gran recompensa que recibi? de Bush la derecha cristiana fue la reinstauraci?n de la "regla de la mordaza global" ("global gag rule"), por la cual las organizaciones que reciben fondos de EE. UU. tienen prohibido asesorar, mencionar o informar sobre el aborto. Esta regla, promulgada el segundo d?a que Bush estuvo en su cargo, ha obligado no s?lo a quienes facilitan los abortos, sino a cl?nicas enteras a cerrar; todas ellas en los pa?ses m?s pobres del mundo, donde la asistencia sanitaria depende de la ayuda internacional. La ONU estima que al negar a las mujeres el acceso a los anticonceptivos y a una gama de servicios m?dicos, la regla de la mordaza de Bush ha dado lugar a dos millones adicionales de embarazos no deseados, y ha causado la muerte de m?s de 75.000 beb?s y ni?os de corta edad. Adem?s, dado que hay una relaci?n directa entre la capacidad de las mujeres de controlar su fertilidad y su capacidad de escapar de la pobreza, la regla de la mordaza infringe una serie de derechos econ?micos y sociales, adem?s de los derechos reproductivos de las mujeres.


Santificando las Naciones Unidas

El fundamentalismo religioso lo inventaron los protestantes estadounidenses a finales del siglo XIX, pero ahora hay poderosos movimientos fundamentalistas en Am?rica Latina, Europa oriental, ?frica, Oriente Pr?ximo y el Sudeste Asi?tico, todos esforz?ndose por restringir los derechos de las mujeres en el nombre de la religi?n. Muchos de ellos se hicieron fuertes durante la Guerra Fr?a, cuando EE. UU. apoyaba a grupos fundamentalistas como un ant?doto contra la influencia de la Uni?n Sovi?tica y los nacionalistas laicos.

La difusi?n del fundamentalismo religioso ha contribuido a transformar las Naciones Unidas, que ha pasado de ser la "instituci?n imp?a" vilipendiada por la derecha cristiana a convertirse en un ruedo de potenciales aliados, lista para ser infiltrada. Bajo Bush, los fundamentalistas religiosos han sido nombrados para que representen los EE. UU. en conferencias internacionales sobre salud y derechos humanos. Se han aliado con el Vaticano (que goza en la ONU de un estatus casi gubernamental), Ir?n y otros que pretenden deshacer y redise?ar la agenda de la ONU. Como dijo Austin Ruse, presidente del Instituto Cat?lico de la Familia y los Derechos Humanos, con sede en EE. UU., que "supervisa la actividad de la ONU": "si no hubiera sido por pa?ses como Sud?n, el aborto se habr?a reconocido como un derecho humano universal en un documento de la ONU".

Cuando otros pa?ses han mostrado poca lealtad hacia los valores fundamentalistas, los fundamentalistas religiosos estadounidenses han llevado a cabo abiertas maniobras de intimidaci?n en la ONU. Estos delegados se han sentido doblemente autorizados, como emisarios de la "?nica fe verdadera" del mundo y su ?nica superpotencia. A lo largo de los ?ltimos seis a?os, el poder global sin parang?n de los EE. UU., econ?mico, pol?tico y militar, ha permitido a los fundamentalistas cristianos imponer pol?ticas internacionales de salud p?blica y derechos humanos que han acarreado graves consecuencias para las mujeres en todo el mundo. Bajo Bush, han conseguido negar la p?ldora del d?a despu?s a las mujeres de Kosovo que sobrevivieron a violaciones, y han bloqueado el acceso a los condones y a la educaci?n sexual en el ?frica asolado por el SIDA.


Volviendo a casa

En la mayor?a de los casos, estas pol?ticas no le han costado votos al Partido Republicano, pues no incidieron sobre las mujeres en EEUU, al menos no al principio. Pero el ataque estadounidense sobre los derechos reproductivos de las mujeres en el extranjero, seguido del reciente fallo del Tribunal Supremo, es un crudo recordatorio de que, cuando se trata de ideolog?a, no hay pol?tica exterior. La derecha cristiana se esfuerza por restringir los derechos de las mujeres en la naci?n, igual que lo han hecho a nivel internacional; como parte de una "visi?n" coherente que incluye mucho m?s que un mundo sin abortos.

No tenemos m?s que fijarnos en los pa?ses donde los fundamentalistas religiosos se han salido con la suya en pol?tica para ver a d?nde le gustar?a llevarnos a la derecha cristiana de EE. UU. Los fundamentalistas de diferentes religiones se basan en textos diferentes y act?an en culturas y contextos diversos. Pero cuando se trata de su r?gida y retr?grada ideolog?a de g?nero, tienen muchos m?s puntos en com?n que diferencias. La agenda de la derecha cristiana incluye restringir los derechos de las mujeres al trabajo, a la igualdad ante la ley, a la educaci?n y a estar libres de una serie de abusos de los derechos humanos basados en el g?nero, entre ellos la violencia dom?stica y la violaci?n dentro del matrimonio. Y la "visi?n" de la derecha cristiana va m?s all? del ataque a una noci?n estrecha de los "derechos de las mujeres". Apuntan a m?s militarismo del tipo mesi?nico que caracteriz? la respuesta de Bush al 11 de septiembre (que ?l llam?, inicialmente, una "cruzada"), y a m?s pol?ticas econ?micas neoliberales que prometen una ruina mayor para los pobres del mundo y para la ecolog?a.


El contraataque

?C?mo podemos entonces oponernos a un movimiento que cuenta ya con millones de seguidores, y que ha invertido miles de millones en gabinetes, universidades, medios de comunicaci?n y en m?quinas de de ejercer presi?n con el fin de llevar a la pr?ctica su agenda?

En primer lugar, va a hacer falta algo m?s que una pol?tica monotem?tica basada en una lectura estrecha de la opci?n reproductiva. En muchos lugares del mundo, las pol?ticas coercitivas de "planificaci?n familiar" que violan los derechos de las mujeres a tener hijos amenazan su libertad de reproducci?n del mismo modo que la falta de acceso al aborto. En todas partes, los derechos reproductivos deben ir ligados a los derechos sociales y econ?micos, de manera que todos los beb?s dispongan de una vivienda digna, de suficiente alimento y de agua limpia, de un entorno saludable y pac?fico y dem?s derechos consagrados por la Convenci?n de Naciones Unidos sobre los Derechos del Ni?o. Bush, por m?s que alardee sobre los "derechos" de los fetos, est? bloqueando un apoyo un?nime a escala mundial a esta Convenci?n. (S?lo hay otro pa?s m?s que se niega a ratificarlo: Somalia, donde hace 16 a?os que no existe un gobierno).

En segundo lugar, tenemos que ampliar nuestra comprensi?n de los "asuntos de las mujeres". El ataque al derecho al aborto no es m?s que un aspecto de una agenda religiosa fundamentalista que amenaza no s?lo la libertad de las mujeres, sino la paz y la seguridad internacionales, la supervivencia de las culturas ind?genas, as? como las tradiciones pol?ticas democr?ticas y laicas en todo el mundo. Todas ?stas son cuestiones de mujeres. En tercer lugar, necesitamos un nuevo di?logo progresista que d? m?s juego a las personas religiosas que se oponen a las agendas fundamentalistas, nutri?ndose de su propia pol?tica basada en la fe.

En pocas palabras, necesitamos una estrategia que reconozca las conexiones entre los derechos reproductivos de las mujeres y toda la gama de derechos humanos, as? como las que existen entre las mujeres de los EE. UU. y las mujeres en todo el mundo. No es que cada uno de nosotros deba ocuparse simult?neamente de todas las cuestiones pol?ticas posibles. Pero siempre que nuestras convicciones nos impulsen a actuar, actuemos con la conciencia de c?mo nuestra peque?a pieza del rompecabezas se ensambla en el conjunto del mundo que estamos intentando crear. Porque puede parecer que el fallo del Tribunal Supremo s?lo tiene que ver con restringir el derecho al aborto, pero los que llevan a?os trabajando para conseguirlo ven la decisi?n como una batalla en la guerra por rehacer todo el mundo a imagen y semejanza de Jerry Falwell1.

Yifat Susskind es Directora de Comunicaciones de MADRE, una organizaci?n internacional sobre los derechos humanos de las mujeres. Es autora del recientemente publicado informe "Promising Democracy, Imposing Theocracy: Gender-based Vioence and the US Wa ron Iraq", al que se puede acceder en www.MADRE.org

* T?tulo original: It's Not Just an Abortion Ban. The Christian Right's Global Agenda
* Autor: Yifat Susskind
* Origen: MADRE, 3 de Mayo de 2007.
* Traducido por Anah? Seri y revisado por Miguel Montes Bajo

Tags: Yifat Susskind, aborto, MADRE, derecha cristiana, Znet, Bush, Estados Unidos

Comentarios
Publicado por Despistado
Lunes, 13 de agosto de 2007 | 20:52
Lamentable c?mo reduce el grave problema del aborto a una simple cuesti?n de derechos de reproducci?n de la mujer como si fueran vacas o gallinas ?Cuidado con otro genocidio de vidas humanas indefensas e inocentes!...d?nde deja la dignidad del ser humano, de la persona:"...disponer de su propio cuerpo como si la vida no nacida fuera un tumor o una simple verruga de la mujer...Menos mal que la gente piensa y reconoce lo que hay detr?s del aborto provocado: es un asesinato encubierto no "una simple interrupci?n del embarazo"
Publicado por vvv
Lunes, 13 de agosto de 2007 | 22:04
el problema es que si una mujer esta embarazada lo que lleva adentro no es una verruga, es una vida humana. En circunstancias adversas, lo mejor es el aborto. Sino, hay que recordar que uno lleva un ser humano y no un objeto del que uno puede prescindir a voluntad.

PD: no soy religioso ni derechista, tengo sentido comun.

vvv
Publicado por Despistado
Martes, 14 de agosto de 2007 | 14:01
El aborto es un asesinato, mires por donde lo mires; en el siglo xxI hay cientos de metodos anticonceptivos, no hablo de aquellas mujeres que viven en extrema miseria y desconocimiento, hablo de las otras, que son las mismas que abogan por el aborto.Una vida vale mas que mil problemas,que mil frustraciones, hagamonos cargo, seamos responsables.Es muy simple salir a la calle con un cartel propiciando el aborto, mejor ser?a aportar colaboraci?n para ense?ar a las mujeres a no embarazarse.Con esos criterios deberiamos asesinar a nuestros viejos porque no los podemos mantener o porque nos molestan.
No soy cat?lica, por si les interesa;aquellas hipocritas que abogan por el aborto crian perros de raza como si fueran ni?os.
Adriana
Publicado por Despistado
Martes, 14 de agosto de 2007 | 18:34
Ya empezamos con que si es asesinato, que si bla, bla, bla ... primero la mujer, despues el ni?o. Todas las medidas anticonceptivas deberian ser tb parte de la ayuda al tercer mundo, ya somos demasiados. A los que mantienen lo del "crecer y multiplicaos" habr?a que anularles todos sus derechos y que les vejaran de forma continuada pero sin matarlos. Eso ser?a autentica justicia. Lo dem?s son cuentos.
Publicado por Despistado
Mi?rcoles, 15 de agosto de 2007 | 19:28
Al ?ltimo comentario, primero, habr?a que firmar los comentarios y segundo quisiera preguntar si alguna vez no pens? en la posibilidad de que bien podr?a no haber existido, si su madre hubiese aborado; y que su vida(fel?z, amargada, frustrada, como quiera que sea) apenas ser?a el recuerdo de un balde lleno de cartilados y sangre.
Adriana
Publicado por Despistado
Jueves, 16 de agosto de 2007 | 2:18
Como siempre, el todo por la parte. Pues muy bien, srta Adriana, no firmo pq no me da la gana de que venga nadie despu?s a darme por saco a otro sitio. En cuanto al tema, precisamente mi madre tuvo que abortar al que hubiera sido mi tercer hermano, ?y sabe lo que le digo? muy bien que hizo pq ni tenian medios mis padres ni el plausible hermano iba a nacer sano y para condenarlos (a mis padres y a ?l) a una vida puteados (?l sin valerse y mis padres encima de ?l todo el santo d?a) pues va a ser de que no. Asi que, da la puta casualidad, de que se de que va el tema.
Publicado por Despistado
Jueves, 16 de agosto de 2007 | 20:30
Despistado an?nimo:coincido contigo en que sabes del tema, has pasado por una experiencia. Pero lamento saber que las personas se sientan tan libres de elegir si sus hijos viven o no, solo por el hecho de ser diferentes; he sido criada por padres pobres, trabajadores sin escuela, pero me han ense?ado cuales son los verdaderos valores de un ser humano, moral, honestidad, respeto por la vida; tambien para reforzar esta teoria te cuenta que tengo una hija enferma a la que amo con todo mi coraz?, con tu pensamiento, tendr?a que haberme deshecho de ella.
Y bueno, cada cual sabe cuales son sus prioridades y la raz?n de existir.
Adriana
Publicado por Despistado
Jueves, 16 de agosto de 2007 | 21:58
Menos reproches y mas cordura, las mujeres llevan abortando desde mucho antes de que al primer patriarca hebreo le diera la vena de hacerse monoteista (con esto no quiero decir que sea un neopagano, soy agnostico). Es algo que va a seguir existiendo, se quiera o no. Es un metodo radical y en ultimo recurso, pero no hay que criminalizar a nadie por ello, pq si no, como la droga, se hara una actividad ilegal, incontrolable y mas peligrosa de lo que es.
?Que habria que informar de, educar sobre y suministrar a la gente del tercer mundo medios anticonceptivos? Completamente de acuerdo. Pero no es precisamente los derroteros por los que va la derecha americana, precisamente. Pq los muy gilipoyas (o crueles inhumanos gilipoyas, depende de hasta donde piense uno que llegue la intencionalidad de esta gente) van promulgando la abstencion sexual, cosa que no funciono con sus propias tropas en la II Guerra Mundial (en la I les regalaban los condones de la ?poca), por poner un solo ejemplo.
Publicado por Jem
Mi?rcoles, 22 de agosto de 2007 | 12:55
Personalmente no estoy a favor del aborto, en mi vida lo llevar?a a cabo pero tengo no niego a nadie su derecho a ejercer con su libertad lo que vea conveniente. Hay miles de casos en los que una mujer toma la decision de abortar.....hay miles de casos.Creo que el articulo no nos plantea simplemente si una mujer puede o no puede practicar el aborto (eso nos lo podemos plantear en paises en los que tener una infecci?n no nos puede acarrear la muerte) el art?culo va mas all?.?Desde cuando la iglesia debe ejercer su poder en la pol?tica??por qu? muchas de las investigaciones sobre enfermedades de las que ya se podr?a tener cura est?n paradas porque "Dios" no nos da permiso para experimentar? ese es el verdadero problema. Lo del aborto es una cuesti?n m?s que si me lo permiten trata de "nublar" las otras numerosas cuestiones en las que los "compa?eros" del Vaticano quieren meter sus narices, mientras ellos van con sus coches de lujo por las calles de Roma.