Hoy les ofrecemos la carta escrita desde la Asociación Cultural "Candela" en apoyo a la Parroquia de San Carlos Borromeo, cuyo cierre fue anunciado a principios de abril (ver artículo relacionado con el cierre aquí: Parroquia de San Carlos Borromeo: Resistencia ante el cierre anunciado).
La hostia del obispo.
El Papa “Benito”, en el día más jubiloso de la cristiandad y en su mensaje Urbi et
Orbe lamentó desde Roma y desde su balcón la prolongada matanza en Irak y el
caos en Afganistán mientras que denunciaba la violencia en nombre de la religión.
Y también dijo en el mensaje de Pascua que el sufrimiento en todo el mundo pone
a prueba la fe.
El papa “Benito” nunca profundiza en las causas de ese doloroso sufrimiento que
tanto atormenta a las personas de buena fe. La “buena fe” es un aserto tan
generalizable y utilitario que no soporta bien el sufrimiento de cerca, el que salpica,
el que compromete. El lenguaje del papa Benito es tan general, tan global, tan
despegado y tan correcto que puedes escucharle durante horas sin que nada
cambie, sin que se mueva un solo músculo de análisis socio político. Lo hace muy
bien, pero que muy bien. El poder papal, como casi todos los poderes
unipersonales y autocráticos necesitan controlarlo todo, y es por eso que se debe
aprender desde pronto, desde la trepa inicial, el lenguaje generalista y despegado
de la realidad, que les hará útiles al sistema al que sirven. Es por ello que
necesitan institucionalizar la solidaridad controlada, no vaya a ser que quienes se
crean la resurrección del Cristo y la historia comprometida del Jesús de la paz y la
espada, vayan a sacar a pasear la revolución necesaria que aún nos espera.
En Entrevías, en San Carlos Borromeo, se come en el altar celebrante del trabajo
obrero del hombre y de la mujer de Entrevías, el pan sagrado que fabrican las
madres acostumbradas a tanto dolor provocado, acostumbradas a hacer un pan
reparador que sostienen en el horno caliente de la solidaridad boca a boca. Un pan
que a veces sabe a rosquilla, el dulce sabor de una mano amiga, tendida a quienes
nadie secó el sudor de un trabajo cansado, mal pagado y agotador. Esa rosquilla
les quema la fe a los obispos, pero esa rosca es el arma cargada de futuro que
sostiene la esperanza de un mundo mejor. Esas madres la sostienen de pie,
erguidas, ante la hostia arrodillada, amarga y sin sabor que un obispo ajeno les ha
soltado.
P.D. Una nota aclaratoria. Lo del papa Benito no pretende ser un mote ofensivo.
Una vez, mi hija Alba, al verle en la tele le llamó así. El otro día ella me regaló un
dibujo de una niña que miraba llorosa la pierna dolorida de su papá: “papá, te
quiero, espero que te recuperes pronto de la pierna” –achuchada de un tirón que
me recuerda que me hago ya mayor-. ¿Verdad que aún nos queda la esperanza?
De Gonzalo Romero. Asociación Cultural “Candela”.
Fuente original: Pincha aquí para ver la carta original en formato pdf
Más información: sancarlosborromeo.org
Para finalizar, quiero añadir que
el equipo de "REVOLUCION_CHE" se solidariza con la causa social, justa y admirablemente emprendida desde hace muchos años por los sacerdotes y feligreses colaboradores de la Parroquia de San Carlos Borromeo y nos oponemos rotundamente al cierre de la iglesia por considerar que son los mismos que emprendieron tan humanitaria tarea, sin ánimo de lucro y con plena entrega, los que deben tomar la decisión de continuar o no en ella y de hacerlo bajo la supervisión de una ONG o bajo administración propia.
Saludos.
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