No sólo en Manhattan existe la Zona Cero y no sólo allí queda la memoria del dolor y el recuerdo, pero no todas las Zonas Cero del mundo están en un país privilegiado: El Gigante Capitaliste por excelencia.
Ya lo dice Ismael Serrano en este gran tema. Y digo yo, que todos los muertos son muertos, todos merecen el mismo respeto independientemente de la Zona Cero en la que se hallen. Hay otro 11 de septiembre en Chile, en 1.973, con el asesinato de Salvador Allende y la consecuente dictadura pinochetista; hay un 11 de abril en Caracas, Venezuela, con la muerte de decenas de inocentes en el intento de golpe de Estado de 2.002; hay un 11 de marzo en Madrid, España, que dejó casi 200 muertos inocentes; hay un reciente 11 de abril en Argel con casi dos decenas de muertos más... Y una larga lista que sería imposible de plasmar en tan pocas líneas, aunque no igualmente recordada.
Ismael es inmenso, como siempre. Para terminar aquí les dejo la letra de esta trova.
"Zona Cero"
(Ismael Serrano)
La Zona Cero está en el alma de occidente,
cerca del corazón, en un solar de Manhattan.
Cayeron los gigantes. Lágrimas de septiembre.
Lágrimas de carne y metal.
El planeta contuvo la respiración.
Los hijos del ocaso se armaron en respuesta.
Que pena que no sepas repartir tu piedad.
También que cada herida en la piel de este planeta
es una Zona Cero que llorar.
Y abres otra herida repitiendo el mismo error.
La Zona Cero sangra en la ruinas de Kabul.
Una boca sin dientes sonríe bajo un burka.
La Zona Cero extiende sus manchas hacia el sur.
Y no hay septiembres ni lamentos
para esta tierra agujereada por el fuego.
Rodeado de alambradas, muy cerca de Belén,
En plena Zona Cero nació el hijo de un dios.
Los olivos se secan y Palestina ve
como bajo los escombros duermen
palomas que se esconden del invierno.
Y ahora tú, mi amor,
pequeña gran superpotencia
despiértame
y dime que las cosas va a marchar bien.
Que sembrarás de flores toda la ciudad.
Que me harás temblar.
Y ahora ven, mi amor,
salgamos a la calle bien temprano
para gritar
que en nuestro nombre nunca deberán cortar
las manos que sembraron,
que dieron calor.
Y si es en su nombre,
yo maldigo a dios.
Desde un hotel contempla la bella Scherezade,
cegada por las llamas, las calles de Bagdad.
Las mujeres se esconden del lobo en Ciudad Juárez.
Y en un semáforo de Río de Janeiro
los niños comen plomo y papel de celofán.
En África la Zona Cero hincha los vientres
y llenará sus camas de sombras y delirios.
Un indio en una selva hoy sueña con serpientes.
Y en un café de Grozni los más viejos
lloran por la calma que no volverá.
(2003)
Tags: cantautor, trova, Ismael Serrano, letra, Manhatan, atentado, terrorista