Luis F. De la Puente Uceda
Leyendo un poco sobre la historia de los partidos, no pude soslayar al tradicional “partido del pueblo”, aquellos que pasaron de perseguidos a perseguidores, traicionando sus principios y a sus militantes, a esa masa de gente, masa de pueblo que creyó en sus fundamentos revolucionarios y antiimperialistas.
Al ver lo que fue el APRA de Hilda Gadea y en lo que se convirtió, no pude también evitar hacerme una pregunta: ¿Cuándo se jodió el APRA?... Y mi repuesta fue: cuando entró en la “legalidad”, cuando se transformó en el “arribista” que se alió a la genocida oligarquía peruana con el fin de participar del gobierno y disfrutar del botín. ¿Y las masas apristas olvidaron también la esencia del partido?
La respuesta la podemos encontrar en un hombre, que renunció al APRA, cuando este estaba en su estado de mutación y putrefacción: Luis de la Puente Uceda. Sobre él, Jean Paul Sartre escribiría:
“Tienen ustedes razón de creer en Luis de la Puente Uceda porque ese tipo de hombres suelen cambiar la historia”.
Nació el 1 de abril de 1926 en el Santiago de Chuco (La libertad – Perú) de Vallejo y heredó junto con su apellido el espíritu revolucionario por el que moriría. Desde joven fue militante aprista y como estudiante de Derecho sustentó la tesis “La Reforma del Agro Peruano”, conmovido por la gran masa de campesinos sumidos en la pobreza extrema, en la que continúan hasta ahora.
La militancia aprista no sería la razón de su muerte, como sí fue el caso de otros compañeros suyos.
La década de los 50 se escapaba y el Perú sufría la “democracia” materializada en el segundo gobierno de Manuel Prado Ugarteche, mientras unos “barbudos” demostraban en Cuba que es posible vencer al imperialismo y sus lacayos, cuando se defiende los intereses populares y se lucha junto al pueblo. Pero en el país la aristocrática dirigencia aprista liderada por su fundador Víctor Raúl Haya de la Torre estaba lista para traicionar sus principios y a sus militantes. Es así como se inicia la llamada “Convivencia”, la coalición política entre el APRA y la vieja oligarquía peruana.
El 1° de Octubre en la IV Convención Nacional del APRA, un numeroso grupo de apristas liderado por Luis de La Puente Uceda critica la “convivencia” y la “coalición”, acto seguido es expulsado del partido y con él varios jóvenes y militantes firmantes del histórico documento. Uceda y sus compañeros expulsados forman el Comité de Lucha Por La Democracia Interna y La Vigencia de Los Principios Primigenios del APRA, más conocido como APRA REBELDE.
Luego de viajar a China, Cuba y varias naciones de la Mayúscula América, se siente convencido de que es posible acabar con las grandes desigualdades que existían, y es entonces cuando funda el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionario).
El 7 de febrero de 1964 en un multitudinario mitin en la Plaza San Martín (Lima) anuncia la revolución y los motivos por los cuales adherirse a ella, siendo ovacionado por miles de peruanos que esperaban esta proclamación. El 10 de junio del mismo año parte al Cusco a liderar una columna de guerrilleros denominada Pachacutec.
Si hubiese que nombrar otro “Guerrillero Heroico”, ese sería Luis de la Puente Uceda. Las mismas fuerzas mercenarias que acabaron con la vida de Ernesto Guevara en Bolivia, asesinaron también a De la Puente Uceda el 23 de octubre de 1965 en Mesa Pelada (Cusco) y desaparecieron su cuerpo, PERO NO SU RECUERDO NI SU ESPÍRITU REVOLUCIONARIO, QUE ESTÁ PRESENTE AHORA MÁS QUE NUNCA.
Tenemos plena confianza en nuestro glorioso pueblo y tenemos fe en la revolución.
Luis de la Puente Uceda.
A continuación dos escritos del Guerrillero:
Nuestra posición
La Revolución Peruana
André
Lima, Perú
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