lunes, 05 de marzo de 2007
Cambiemos los centros de cultura por iglesias


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Hoy, 5 de marzo, a las 08:00 de la mañana, un grupo de trabajadores con la cara tapada y obrando para una empresa de oculta identidad, cumplía las órdenes de demolición, por sorpresa, del centro cultural del edificio centenario "Ungdomshuset", en Copenhague.

Sindicatos daneses de trabajadores habían recomendado a todas las empresas que se negaran a realizar semejante trabajo sin el apoyo popular y ante esa extrema vigilancia policial que denotaba el desacuerdo de la mayoría de los ciudadanos.

Por otro lado, la secta cristiana que ha comprado el terreno y que se hace llamar "Faderhuset" o "Casa del Padre", había convocado una rueda de prensa hoy para explicar públicamente su manera de proceder en estos días con el derribo. Todo fue una táctica de actuación sorpresiva y sucia que cerraba la posibilidad del diálogo y de la supervivencia de un edificio histórico como el Ungdomshuset.

Lástima de gobierno democrático que permitió vender al Ayuntamiento en el 2.000 este edificio del Pueblo para tales fines sectarios dentro de una Europa moderna que se supone que avanza culturalmente.

Tal vez apostar por una casa como ésta que daba a la juventud un interesante enriquecimiento debiera ser, en plena democracia, una tarea por la que pelear desde el gobierno y no desde las calles como, lamentablemente, tuvieron que hacer los jóvenes contra las fuerzas represoras del Estado que a golpes intentaron imponer la ley del más fuerte, en este caso EL DINERO.

"Desde la primera vez que 'Faderhuset' habló del derribo de esta casa de más de cien años hemos propuesto una y otra vez a los políticos que les ofrecieran otro terreno y se protegiera la historia. Los políticos han elegido conscientemente ignorar la oferta" , señalaron en un comunicado los "okupas".


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El asunto ha dejado, como resultado de los enfrentamientos entre Fuerzas del Estado y partidarios del centro cultural, aproximadamente 650 detenidos, más de una cuarta parte de ellos extranjeros (alemanes, suecos y noruegos principalmente), y unos 220 ya están en prisión preventiva.

Una vez más ganó la usura, ganó el más fuerte, ganó el dinero ante el sentido común y la presión popular.

Tags: iglesia, secta, Dinamarca, Copenhague, okupas, cultura, policía

Comentarios
Publicado por andreperu22
miércoles, 07 de marzo de 2007 | 3:55
El edificio ya demolido fue la sede histórica del movimiento obrero danés durante los siglos XIX y XX.
En 1910 fue el escenario de la Conferencia Socialista Internacional de Mujeres, en la cual se proclamó el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer, y fue también el lugar en el que Lenin se dirigió a los trabajadores daneses por primera vez.
Durante la II Guerra Mundial fue una de las bases clandestinas de la resistencia contra el nazismo: a 50 metros de ella se organizó la primera barricada de la guerrilla danesa.
En los años 50 la casa fue usada por sindicatos y asociaciones del movimiento obrero para diversas actividades, también culturales.

Tanta historia derrumbada para construir la nueva sede de una secta, ¿Esto es civilización?, SÍ, LO ES. Así como lo fue también las cruzadas y otras barbaries tan occidentales... ¡¡Indignación e impotencia, y solidaridad con el pueblo danés!!

Enzo Velazco H.
Publicado por andreperu22
miércoles, 07 de marzo de 2007 | 4:12
La Casa de la Juventud fue un centro cultural, musical y político de gran importancia, en el que confluían todas las tendencias alternativas, desde el movimiento autónomo hasta un gran número de activistas del Frente Juvenil Socialista (SUF), juventudes de la Alianza Roja y Verde. No en vano en una de sus salas ondeaba la bandera republicana española, en recuerdo de los 800 Brigadistas Internacionales daneses que participaron en la primera contienda contra el fascismo, los cuales pudieron gracias a la experiencia militar acumulada en España organizar la resistencia antinazi en Dinamarca, país donde los soldados desfilaban en bicicleta.

Este crimen contra el pueblo danés no es más que una parte del plan neoliberal que se viene aplicando en todos los países en los que el brutal sistema no encuentre una resistencia que defienda los intereses del pueblo.

Enzo Velazco H.
Lima, Perú