Pablo... Pablo no necesita presentación, aquí su mejor canción: Yolanda...
A continuación un fragmento de una entrevista realizada por Élsida González, periodista cubana, a Yolanda Bennet (segunda esposa de Pablo) en 1997.
ETERNAMENTE (agradecida), YOLANDA
Élsida González | La Habana
¿Yolanda?, Yolanda es una magia. No te puedes imaginar los lugares del mundo en que yo he estado y me he encontrado con esa canción.
Pablo la hizo cuando mi hija tenía diez días de nacida. Él estaba enloquecido por tener un hijo y logra tenerlo, pero niña, para su frustración. Años después me dijo que lo prefirió, porque las niñas son con él...
Cuando la niña tenía como una semana de nacida y a él lo mandan a hacer un trabajo del ICAIC sobre la Columna Juvenil del Centenario. Le costó mucho trabajo desprenderse de la casa; se va para allá y cuando regresó nosotras estábamos en la casa de mi madre. La niña estaba majadera ese día, recuerdo que también estaba Noel Nicola y cogió la guitarra y me cantó “No me pidas”, “Yolanda” y “Quiero poner la tierra a mis pies”.
La última que cantó fue “Yolanda”, la niña estaba majadera, yo dándole el pecho, estaba Noel hablando y yo casi ni la oí. De momento ni le vi su cara de frustración. Por la noche muy tarde cuando todo el mundo se había acostado, le dije -Pablo cántame las canciones- y las cantó. Imagínate una mujer acabada de parir, lactando y que se aparezca ese hombre, que era lo más importante para mí, con una canción como esa que a mí me dejó paralizada.
Aquí él pudo unir una serie de cosas que nosotros teníamos en ese momento y trasmitírmelas a través de una canción tan sencilla. Porque lo del credo y la ventana son códigos. Yo nunca he hablado de esto, fíjate. Nosotros trabajábamos en el ICAIC y a veces teníamos horarios diferentes. Vivíamos en un piso 15. Tenía una ventana que a través de los movimientos que hacíamos formábamos frases de amor. Yo sabía siempre más o menos a qué hora él estaba llegando a la casa o al revés. Cuando yo venía él me estaba mirando y empezaba a hacer señales con la ventana.
Después la canción empezó a trascender en el ICAIC. Le hicieron un arreglo muy bonito que a mí es el que más me gusta de todos; el violín es lindo, pero a mí me gusta con tres y con flauta. Se grabó en el ICAIC, se puso en algún documental. Me acuerdo que fue Pastor Vega el primero que lo puso en el cine y él empezó a cantarla en los conciertos.
En los primeros años no tuvo esa repercusión que tiene ahora. Él me ha dicho que ha tratado de quitarla del repertorio porque tiene cosas nuevas y no ha podido nunca, porque la gente no lo deja. Yo me he sorprendido mucho, he estado en lugares súper remotos y siempre la oigo, todo el mundo la conoce. Es una obra llena de códigos que yo solo sé, a mí me sorprende. Él me dijo que esa canción demoró en hacerla una hora o 20 minutos, la hizo enseguida y si tú ves es muy simple. Se fue de pronósticos, nunca pensó que esa obra iba a trascender tanto y a mantener vigencia a pesar de los años que tiene. Yo creo que fue hecha con tanto sentimiento y con tanto amor que creo que es lo que hace que trascienda.
Fuente:
http://www.lajiribilla.cubaweb.cu/2003/n095_03/095_04.html
Aquí la letra de la canción...
Esto no puede ser más que una canción
quisiera fuera una declaración de amor
romántica, sin reparar ni formas darles,
que pongan freno a lo que siento a raudales.
Te amo, te amo,
eternamente te amo.
Si me faltaras, no voy a morirme,
si he de morir quiero que sea contigo,
mi soledad se siente acompañada
por eso a veces se que necesito.
Tu mano, tu mano
eternamente tu mano.
Cuando te vi, sabía que era cierto
este temor de hallarme descubierto,
tú me desnudas con siete razones,
me abres el pecho siempre que me colmas.
De amores, de amores
eternamente de amores.
Si alguna vez me siento derrotado,
renuncio a ver el sol cada mañana,
rezando el credo que me has enseñado
miro tú cara y digo en la ventana.
Yolanda, Yolanda,
eternamente Yolanda.
Yolanda
eternamente Yolanda
eternamente Yolanda
André