Domingo 10 de diciembre de 2006, Día Internacional de los Derechos Humanos, Hospital Militar de Santiago, Chile.
Fallece el dictador genocida Augusto José Ramón Pinochet Ugarte, el cual fuera ingresado una semana antes por causas provocadas por su decrépito estado de salud rancia y acartonada, justo en el momento en que anunciaban su posible alta.
Hagamos un repaso histórico para conocer más acerca de tan singular asesino. Pinochet encabezó un levantamiento militar violento contra el electo presidente de Chile Salvador Allende en 1973, menos de tres semanas después de que fuera nombrado por éste como Comandante en Jefe de Las Fuerzas Armadas.
Allende fue asesinado durante el Golpe de Estado, habiendo confiado siempre en Pinochet, seguramente sin esperar semejante traición. La CIA y los Estados Unidos de América apoyaron el levantamiento militar, la dictadura y la persona del genocida, quien se autoadjudicaría Inmunidad Vitalicia confiando en burlar la ley y permanecer siempre impune.
Fue un período de 17 años que para algunos se antojó eterno. El temor generalizado mantuvo a Chile sumisa mientras duró la época oscura.
Ese terror generalizado estaba racionalmente fundamentado, ya que ha sido una de las dictaduras más sanguinarias y brutales de latinoamérica y del mundo entero, dejando como consecuencia más de 3.300 desaparecidos, más de 1.500 asesinados, cientos de miles de torturados, encarcelados y exiliados. A tales consecuencias cabe sumar una interminable lista de otros atentados y violaciones contra los Derechos Humanos, así como cientos de delitos de apropiación de la riqueza del pueblo, malversación y desviación de fondos.
Sería el juez español Baltasar Garzón el que pidiera su extradición para ser procesado por el caso conocido como "Caravana de la Muerte" y otros.
A pesar del reconocimiento y del asumir de culpas de Augusto Pinochet y su falta de escrúpulos cuando se burlaba continuamente de tales asuntos, de los que nunca se arrepintió, hoy en día sigue contando con un buen número de simpatizantes que en su mayoría son familiares de los militares golpistas, descendientes de los mismos, meros ignorantes, pseudofascistas y algún que otro desviado corderito del Señor.
Ha muerto sin ser procesado por más de 300 querellas. No ha caído sobre él la justicia terrenal pero, no obstante, los que apreciamos la vida y la libertad esperamos que cumpla en el más allá por todos y cada uno de sus crímenes y delitos que hicieron de Chile un infierno de represión y sinvivir durante 17 agónicos años.
"Adolf" Pinochet pasa a engrosar los tomos de la enciclopedia de la Historia Negra nutrida por aquellos que atentaron contra los bienes más valiosos del ser humano: el derecho a la vida, a la libertad y a la dignidad. Sirva de precedente para no olvidar, recordemos aquella sabia frase que dice "el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla".