Venezuela ha amanecido hoy resacosa tras el gran festejo celebrado por todos sus rincones con motivo de la aplastante victoria de Hugo Rafael Chávez Frías en las elecciones de ayer, domingo 3 de diciembre.
Y es que no es para menos, con un 85% de los votos escrutados Chávez acapara el 61,62 % de los mismos mientras que su opositor, Manuel Rosales, obtiene un 38,12 %. En los 24 estados venezolanos, el chavismo ha triunfado, incluso en Zulia, donde Rosales es gobernador, y también en Táchira, fortín de la oposición años atrás donde esta vez se ha invertido el resultado, aunque de manera ajustada. Exceptuando Zulia, Táchira y Mérida, en el resto de estados la diferencia entre los candidatos ha sido muy holgada e incluso abismal. No obstante, estos datos pueden variar ligeramente cuando se produzca el escrutinio de los votos restantes, que supone un 15 %.
Manuel Rosales ha aceptado el resultado, al menos en sus primeras declaraciones, con honradez, a pesar de la insistencia de algunos grupos agitadores que pretenden convocar una vez más a la confrontación de ambos grupos en las calles. Venezuela, por lo tanto, está aprendiendo de la democracia y todo esfuerzo por parte del gobierno bolivariano ha valido la pena: contra todo pronóstico y de momento, no hay enfrentamientos en las calles y las urnas son las únicas que comunican la voluntad popular. Es una nueva era en este bello país.
El pueblo ha hablado más claro que nunca, el pueblo ha alzado la voz en las urnas y el resultado es histórico. Nunca el chavismo salió tan fortalecido de unas elecciones. La participación electoral ha contado con casi un 60 %. No podía ser mejor el resultado, no podía tener mejor recompensa que ésta un presidente que ha invertido grandes beneficios petroleros en obra social como pueden ser las misiones que abarcan educación primaria, secundaria y universitaria, o como pueden ser las misiones que llevan los productos de primera necesidad al alcance de todos en cualquier rincón, o aquellas que comienzan a aflorar la sanidad y las nuevas tecnologías sanitarias que ya han dado grandes resultados en otros países. La revolución bolivariana funciona, el pueblo ha sabido agradecerlo y el proceso chavista requiere tiempo para instaurar un nuevo socialismo que ya está dando resultados en Venezuela e incluso más allá de sus fronteras con la política internacional llevada a cabo. Lleva pocos años y necesita tiempo, paciencia, es una gran oportunidad de cambio rotundo.
A día de hoy, la República Bolivariana de Venezuela es tercera potencia económica en Sudamérica y la mayor reserva petrolífera del mundo, a pesar del sabotaje petrolero y el paro general ilegal producidos en diciembre de 2002.
¿Qué más se puede pedir? Pues una cooperación con el resto de países latinoamericanos que no decaiga y que el resto de países del continente sigan el ejemplo. El momento es firme para el socialismo y la izquierda latinoamericana: Correa venció las elecciones en Ecuador y Daniel Ortega las de Nicaragua, se suman por lo tanto al resto de países que ya tomaron esa senda como pueden ser Bolivia, Uruguay o Brasil entre otros.
Concluyendo, nos queda desear que la actitud honrada de Rosales, al aceptar la evidente y legítima derrota, contagie a esos pocos agitadores que aún no se dignaron a reconocer un sólo resultado como legal, ya sean grandes empresarios adinerados o corruptos, ya sean simples votantes engañados por la cada vez más desmantelada trama de desestabilización social en interés y beneficio de unos pocos peces gordos. Los intereses de esa gente no representan los nuestros, que son simples, llanos y más igualitarios para todos. Que nadie se deje engañar por ellos.
Felicidades a los venezolanos y mis más profundos deseos de prosperidad y cambio para el bravo pueblo de Venezuela.
El caballo de Simón Bolívar vuelve a relinchar por tierras sudamericanas, haciendo eco de su galopar en pos de la libertad, en aras de la independencia de una tierra oprimida. Ahora más que nunca el pueblo latino es consciente y grande, no se dejará aplastar.
¡¡VICTORIA POPULAR!! ¡¡VICTORIA PARA LA DEMOCRACIA!! ¡¡VICTORIA PARA LA RAZÓN!!
¡¡VIVA LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA!!