Viernes, 03 de noviembre de 2006
Imagen


A veces sobran las palabras, pues dicen que "una imagen vale m?s que mil palabras", podr?a ser ?ste el caso pero no es as?, C?rdoba es m?s que una simple imagen y mucho m?s que mil palabras, C?rdoba es un placer indescriptible que s?lo tiene cabida y comprensi?n en el coraz?n de aqu?l que la visite y quede para siempre de ella prendado.

Les pido un par de minutos y hoy les invito a pasear por C?rdoba, la conozcan o no, con mi humilde compa??a. Estar?a dispuesto a hacerlo cada d?a de mi existencia. As? sea hoy con cada uno de ustedes.

Adelante...



C?rdoba, donde el coraz?n te lleve.

Cada vez que paseo por C?rdoba, pues los sentimientos me lo reclaman muy a menudo, ejercito los sentidos, aflorando desde muy adentro, siempre atentos, para permanecer receptivos a cualquier sensaci?n. Es entonces cuando me siento tan sorprendido como el primer d?a, tan at?nito como cualquier turista, c?mara digital en mano y emoci?n contenida porque no soy sino un turista m?s cada vez que camino por su empedrada juder?a y no soy sino un amante m?s de tantos pretendientes para una dama tan inalcanzable como ?nica y querida.
C?rdoba nos emborracha de sensaciones, nos sumerge en un sue?o profundo cada vez que paseamos por las calles de su juder?a y su casco antiguo, reviviendo momentos ancestrales, contemplando estos parajes desde un salto atr?s en el tiempo, que par? aqu? y descansa imperecedero. Se detuvieron pasajeros a so?ar despiertos, escribieron los historiadores hermosos cuentos, los fil?sofos y matem?ticos la colmaron de sabidur?a, la llenaron de versos a cada paso los poetas que siempre perdurar?n con los a?os. No obstante, no hubo verso fiel y completamente acertado que describiera su belleza mientras el viento suspiraba sumiso en Madinat al-Zahra, la hermosa ciudad del azahar emplazada en su serran?a.
Cuenta la leyenda que fue la favorita del califa cordob?s Adb al-Rahman III, la bella Zahra (?La flor de Azahar?), qui?n le inspir? a construir la m?s hermosa ciudad andalus?, a la que aportar?a adem?s su nombre. Sin embargo su existencia ser?a corta y hoy en d?a tan s?lo nos quedan los vestigios de tanta magnificencia de lo que realmente fue la ciudad administrativa y capital de la C?rdoba califal. A?n as?, hoy en d?a Medina Azahara sigue siendo un lugar id?neo para dejar volar la imaginaci?n muy alto.
Piropear tanta belleza es tarea compleja pero sencilla para el cordob?s sincero, dedicarle un verso puede ser un atino o un insulto si no hace honores a su encanto o a su melancol?a patente en el cielo. Dedicarle unas palabras confiadas y con acierto es complicado pero se debe correr el riesgo, pues lo exigen sus encantos, delicado dulce de anhelo.
Caminar por los alrededores de la Sinagoga, la tercera de mayor relevancia en Espa?a, o por su Mezquita, la m?s importante del Reino Musulm?n, es sentir de lleno el amor que nunca desgasta el paso del tiempo. As? podemos notar la llegada de mayo con sus cruces, sus patios, sus rejas y, sobre todo, su generosa y deslumbrante Feria de Mayo cerrando el mes con bondad, invitando al mundo de nuevo a re?r y a so?ar, regando paladares de dorados licores y saciando apetitos con la m?s deliciosa gastronom?a, alumbrando de brillo miradas alborotadas. Impregnan todas estas fiestas, en definitiva, a C?rdoba entera, desde la juder?a a los barrios de la periferia, con la fragancia del geranio, los lirios y las clavellinas. Desde la entrada de la primavera hasta el final del verano, la juder?a cordobesa extasiar? el olfato de sus visitantes con aromas de fino azahar y dulce jazm?n, olores que se intensifican durante las calurosas y despejadas noches de est?o, donde el manto celestial se presenta cargado de estrellas y salpicado de luceros. Recorriendo su laberinto de calles podremos aderezar el paladar entre vino y cante flamenco del m?s puro estilo o degustar cena y t? morunos deleitados por el m?s sinuoso de los bailes: la danza del vientre en toda su esencia.
Cuando el visitante percibe y procesa tanta grandiosidad y sentimiento queda enamorado para siempre de la tierra de la tolerancia y el respeto a los pueblos. Es la magia y el embrujo de la C?rdoba califal.
C?rdoba, gitanita de ensue?o, cabello tizne, ojos negros y piel tostada; C?rdoba, morita de leyenda, de cabello azabache, oscuros ojos almendrados y piel aceitunada.
C?rdoba, madre querida, cuantas l?grimas volqu? en tu pecho encontrando comprensi?n y calor materno donde los dem?s pon?an vac?o y resentimiento.
C?rdoba bella, cuantas veces te he contemplado celoso desde la lejan?a, celoso de amor por no tenerte, celoso de amor porque te tiene Andaluc?a en el centro de su alma y en lugar reservado, siendo de ella su coraz?n, donde pusieron fe y ambiciones las culturas de anta?o y los so?adores con infinita ilusi?n.
C?rdoba linda, C?rdoba guapa, C?rdoba m?a, ahora s?, si tuviera que nacer de nuevo, tierra de arte y sabidur?a, nacer?a en tu seno mil veces y al llegar al fin de los siglos, entre olivares de plata y amurallada traves?a, en tu seno por siempre descansar?a.

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Para terminar, un poemilla que haga de colof?n final a este bonito paseo.


A C?rdoba "consent?o"


?Me sientes?
Serpenteando entre aceitunas por meandros de magia,
atravesando la sierra morena y preciosa,
haciendo del camino interminable reverencia
entre pinares de incienso y el roc?o que reposa.

?Me escuchas?
Arrancando desde muy adentro el cante jondo,
aplaudiendo la gracia que sana amargura,
tejiendo con palmas cabello negro alborotado
por taconeo que pinta inigualable hermosura.

?Me captas?
Desprendiendo el insomnio de mi piel tostada,
a golpe de cadera despertando tu calma,
cimbreando mi vientre en sensual danza
por tus pupilas perdidas, por tu sol que me llama.

?Me amas?
Deambulando fundidos por tu ribera brav?a ,
saboreando soleares de guitarra flamenca,
liberando recuerdos de conciencia gitana sent?a
entre morunas madejas de belleza eterna que en ti se aposenta.

?Me llevas?
De tu cintura prendida, en tu cabeza consent?a,
cabalgando en tu pecho como mal de amores,
fundida a tu espalda, jinete, por toda mi serran?a,
colmando mis tierras de mayos, dorado n?ctar y flores.



El poema lo escrib? en Caracas, Venezuela, a 7 de diciembre de 2004

Esto es todo, saludos familia.

Tags: Córdoba, paseo virtual, tiempo, Historia, Andalucía, Guadalquivir, judería cordobesa

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