Jueves, 19 de octubre de 2006
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Hoy caus? espectaci?n entre la gente el ver en los noticieros al presidente genocida de los Estados Unidos de Am?rica reconocer p?blicamente que Irak se est? convirtiendo en otro Vietnam. Digo yo que la sopresa ser? el verlo reconocer algo que ya la gran mayor?a sab?amos desde el inicio de esta guerra e incluso antes y no el reafirmar, porque no le queda otra opci?n para lavar su desprestigiada imagen, que lleg? otro Vietnam y que cada vez es m?s evidente. A continuaci?n les dejo un art?culo de noviembre de 2003. Para m?s informaci?n de su autor mirar a pie del mismo art?culo. Tenga en cuenta que es s?lo una opini?n m?s del pensamiento un?nime de mucha gente en todo el planeta. O Bush es medio est?pido o se lo hace de maravilla...

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A medida que la insurgencia en Irak se vuelve m?s audaz, m?s sofisticada y m?s mortal, los halcones se desga?itan para desde?ar las comparaciones de Irak con la debacle en Vietnam. Pero la Casa Blanca deber?a estar alarmada tan siquiera con que tales comparaciones sean efectuadas. A pesar de algunas diferencias entre los conflictos, en ambas guerras evitar la derrota significa ganar los ?corazones y a las mentes??del pueblo estadounidense.

La guerrilla vietnamita era m?s grande, tomaba ventaja de la jungla y se encontraba obviamente protegida y apoyada por potencias externas. En Irak, la insurgencia est? en una escala menor (al menos por ahora), pero eso tambi?n otorga a los guerrilleros algunas ventajas. Para ganar la guerra, usted debe primero saber contra qui?n esta peleando, y la inteligencia del Ej?rcito de los EE.UU. en Irak es deficiente. En Vietnam, las fuerzas armadas estadounidenses al menos conoc?an a su enemigo. En Irak la situaci?n es sombr?a. De hecho, parece que las fuerzas de los EE.UU. pueden tener m?ltiples enemigos empleando una variedad de t?cticas y sacando partido del terreno urbano, en lugar de la jungla.

A fines del siglo pasado, el Ej?rcito exhibi? competencia para combatir a las guerrillas en las Filipinas (sin embargo matando a 200.000 filipinos). Pero dentro del servicio, la guerra de contra insurgencia es ahora un arte perdido. Durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fr?a, el Ej?rcito se volvi? mucho m?s interesado en comprar armas de alta tecnolog?a para luchar contra los ej?rcitos convencionales de las naciones estados. Incluso la contra insurgencia embrollada en Vietnam no caus? mucha introspecci?n dentro del servicio.

El Ej?rcito esencialmente acaba de hacer votos para evitar permitir que la conducci?n civil los envuelva en guerras ?mitad-adentro-mitad-afuera? en el futuro. Y el mismo redobl? sus esfuerzos para conducir una guerra total contra los enemigos convencionales m?s efectivamente?la cual culmin? en las f?ciles victorias en las Guerras del Golfo I y II (al menos inicialmente). Pese a la experiencia estadounidense, el perdedor es a menudo qui?n m?s aprende de la guerra anterior. Saddam Hussein aprendi? probablemente de la Guerra del Golfo I que la ?nica manera en la que podr?a sobrevivir a una futura confrontaci?n con una superpotencia ser?a pelear al estilo de la guerrilla. Concluy? probablemente que los militares estadounidenses ser?an mejores peleando la guerra que lidiando con una ocupaci?n hostil. Como los nor vietnamitas calcularon, Saddam sabe que el Tal?n de Aquiles de los Estados Unidos es el aguante?o la carencia de ?l?de la opini?n p?blica estadounidense.

Y Saddam tiene una gran ventaja que los comunistas vietnamitas no ten?an?noticias las 24 horas. Le tom? a?os al p?blico y a la prensa estadounidenses desencantarse por el goteo-goteo-goteo de las muertes de los militares de los EE.UU. en Vietnam. M?s recientemente, como lo demostraran las intervenciones estadounidenses en el L?bano a comienzos de los a?os 80 y en Somalia a comienzos de los a?os 90, cuando los intereses vitales de los EE.UU. no est?n en juego, el apoyo del p?blico y de los medios para una guerra puede r?pidamente erosionarse tras solamente moderadas muertes estadounidenses. Saddam y sus aliados se han percatado indudablemente de esa impaciencia estadounidense y han ganado inspiraci?n en las exitosas intifadas palestinas contra Israel y en la continua insurgencia chechena tras la declarada victoria de Rusia en esa guerra.

El p?blico estadounidense ha sido m?s paciente con el gobierno de los EE.UU. en Irak que en el L?bano y Somalia. Despu?s de los ataques del 11 de septiembre, el Presidente y su gente implicaron repetidamente?falsamente?que Saddam estaba involucrado en esa tragedia. Pero despu?s de que el Presidente Bush fue finalmente forzado a admitir que no hab?a sido descubierto ning?n v?nculo entre Saddam y el 11 de septiembre y que no ning?n arma de destrucci?n masiva (WMD su sigla en ingl?s) fue encontrada en Irak que pudiese haber sido suministrada a los terroristas, las justificaciones de la administraci?n Bush para la guerra est?n ahora en ruinas. Durante Vietnam, el p?blico y la prensa no se centraron en la cuestionable justificaci?n para llevar el pa?s a la guerra?el sombr?o incidente del Golfo de Tonkin?hasta que la guerra comenz? a ir mal. Hoy la prensa ha tenido un d?a de campo con la cuesti?n de ?ninguna WMD?, y las muertes que proliferan r?pidamente pueden hacer que el p?blico examine m?s de cerca las razones originales para invadir Irak.

Y las muertes continuar?n probablemente subiendo. Aunque los guerrilleros iraqu?es no est?n consiguiendo asistencia evidente de poderes externos, Ir?n y Siria?temiendo que ellos pudiesen ser los siguientes blancos de invasiones de los EE.UU.?puede estar asistiendo activamente a la insurgencia para mantener a las fuerzas de estadounidenses inmovilizadas en Irak. En el menor de los casos, pueden estar haciendo la vista gorda a medida que combatientes y suministros transitan sus territorios y fronteras porosas. Tambi?n, Saddam pudo haber acumulado miles de millones anticip?ndose al combate, los combatientes isl?micos extranjeros tambi?n est?n probablemente bien financiados, y los escondrijos de armas sin vigilar abundan en Irak.

Por ende mientras que las circunstancias de la insurgencia pueden diferir de las de Vietnam, el problema pol?tico de estar mitad-dentro y mitad-afuera es el mismo. La prensa est? ya exigiendo saber cu?ndo las tropas estadounidenses podr?n ser reducidas, mientras que al mismo tiempo Joseph Biden, el Senador Dem?crata senior en el Comit? de Relaciones Exteriores, se encuentra presionando para que se agreguen fuerzas de los EE.UU.. Quiz?s Biden sabe que comprometer m?s fuerzas enlodar?a a la administraci?n m?s profundamente en la ci?naga, desmintiendo la ret?rica de la administraci?n de que la situaci?n en Irak est? mejorando?la manera en que la Ofensiva del Tet en Vietnam desminti? a la afirmaci?n de la administraci?n de Johnson de que los Estados Unidos estaban ganando la Guerra de Vietnam?y ser el principio del fin tanto para el apoyo p?blico para la guerra como para la carrera pol?tica del presidente. Irak comienza a parecerse m?s a Vietnam cada d?a.

5/11/2003
Ivan Eland

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Ivan Eland es Asociado Senior y Director del Centro Para la Paz y la Libertad en The Independent Institute en Oakland, California, y autor de los libros The Empire Has No Clothes, y Putting ?Defense? Back into U.S. Defense Policy.
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